Cómo hacer RCP a un perro o un gato: el paso a paso que puede salvarle la vida

El médico veterinario Julián Parra explicó paso a paso cómo realizar esta maniobra de reanimación que puede marcar la diferencia, ya que en momentos de emergencia cada segundo cuenta.

Como hacerle RCP a perros y gatos
Como hacerle RCP a perros y gatos Foto: Freepik
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Los perros y los gatos son una gran compañía para toda la familia. Sin embargo, una emergencia con ellos puede implicar una verdadera odisea, ya que muchas veces, no tenemos las herramientas necesarias para asistirlos en momentos decisivos. Por este motivo, los veterinarios insisten en que hay que saber cómo actuar para aumentar las posibilidades de supervivencia de la mascota mientras es trasladada a urgencias.

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica que busca mantener la circulación de la sangre y el aporte de oxígeno cuando el corazón o la respiración se detienen. Y si bien no garantiza que el animal sobreviva, los especialistas coinciden en que puede ser determinante hasta que reciba atención profesional.

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Como hacerle RCP a perros y gatos Foto: Freepik

Con el objetivo de enseñar esta técnica, el veterinario Julián Parra compartió un video en su cuenta de Instagram en el que explica paso a paso cómo realizar RCP en perros y gatos. “Si tu perro o tu gato dejara de respirar, tienes que aprender a hacer RCP. Saber qué hacer durante los primeros minutos puede marcar la diferencia mientras llegas al veterinario”, afirmó.

Paso a paso: cómo hacer RCP a un perro o un gato si deja de respirar, según el veterinario Julían Parra

Lo primero que recomienda el Dr. Parra es comprobar si la mascota responde. Para ello, aconseja llamarla por su nombre, tocarla con firmeza e intentar estimularla suavemente: “Llámalo por su nombre, tócalo con firmeza, sacúdelo un poco. Si no responde, mira si está respirando. Si no respira, revisa rápido dentro de su boca”, explicó.

En el caso de que tu mascota no respire, es necesario inspeccionar rápidamente el interior de la boca para comprobar si existe algún objeto que esté obstruyendo las vías respiratorias. Si puede retirarse sin provocar lesiones, debe hacerse de inmediato. En este sentido, el veterinario también destacó que las recomendaciones actuales cambiaron y que ya no es necesario perder tiempo intentando encontrar el pulso antes de comenzar las maniobras de reanimación.

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Si tu perro o tu gato dejaran de respirar, tienes que aprender a hacer RCP. Fuente: Instagram

“No necesitas sentir el pulso para empezar. Buscarlo solo te hará perder segundos valiosos. Si no respira y no responde, ya es momento de actuar”, remarcó.

Antes de iniciar las compresiones, es fundamental identificar el tipo de tórax del perro o del gato, ya que la técnica cambia según la anatomía de cada animal. Existen diferencias entre los perros de tórax profundo, tórax redondo y tórax ancho, además de los gatos y perros de razas pequeñas.

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Para realizar correctamente las compresiones, el veterinario explicó que los hombros, los codos y las muñecas deben mantenerse alineados con el punto donde se ejerce la presión. Además, aclaró que la fuerza no debe provenir de los brazos. “Haz el peso de tu cuerpo, no la fuerza de tus brazos”, señaló Parra, mientras mostraba la posición adecuada de las manos.

Cómo es el paso a paso

  • Identificá el tipo de tórax. La posición de las manos cambia según se trate de un perro de tórax profundo, tórax ancho, tórax redondo o un gato o perro pequeño.
  • Colocá correctamente las manos. Alineá hombros, codos y muñecas sobre el punto de compresión. Utilizá el peso de tu cuerpo para comprimir el pecho, sin hacer fuerza únicamente con los brazos.
  • Realizá las compresiones. El ritmo recomendado es de 100 a 120 compresiones por minuto, realizando 30 compresiones antes de las respiraciones de rescate.
  • Hacé dos respiraciones de rescate. Estirá suavemente el cuello del animal, mantené la boca cerrada y soplá por la nariz hasta observar que el pecho se eleve. Repetí una segunda respiración.
  • Continuá con los ciclos de RCP. Alterná 30 compresiones y 2 respiraciones sin interrupciones.
  • Pedí ayuda y trasladá a la mascota. Mientras una persona realiza la RCP, otra debe conducir inmediatamente hacia una clínica veterinaria. La reanimación no reemplaza el tratamiento profesional.
  • No te detengas. Continuá con las maniobras hasta que el perro o el gato vuelva a respirar por sus propios medios, llegues al veterinario o ya no puedas continuar físicamente.
Atención veterinaria para perros y gatos Foto: Freepik.

Cuál es el ritmo correcto para hacer RCP

El veterinario explicó que las compresiones deben realizarse a un ritmo de 100 a 120 por minuto, alternando 30 compresiones con dos respiraciones de rescate. Para las respiraciones, recomendó estirar suavemente el cuello del animal, mantener la boca cerrada y soplar por la nariz hasta observar que el pecho se eleve. Luego, se reinician inmediatamente las compresiones y el procedimiento debe repetirse sin interrupciones.

Durante el video, Parra utiliza una melodía para ayudar a memorizar la velocidad correcta de las compresiones. “No quiero que recuerdes un número, quiero que recuerdes un ritmo”, explicó.

Veterinario, perro, mascotas. Foto: Pexels.

El Dr. Parra insistió en que estas maniobras son un recurso de emergencia y que nunca sustituyen la atención profesional. Mientras una persona realiza la RCP, otra debe encargarse de trasladar inmediatamente al animal hacia una clínica veterinaria. “Pide ayuda. Alguien debe manejar. Esto no se resuelve en casa. No te detengas. Sigue hasta que empiece a respirar por sí solo, hasta que llegues al veterinario o hasta que ya no puedas continuar”, indicó.

Como mensaje final, Julián Parra recordó que, aunque la reanimación cardiopulmonar no siempre consigue salvar una vida, no realizarla reduce prácticamente a cero las posibilidades de supervivencia.

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