
La represa Itaipú abrió sus compuertas y se produjo un impresionante espectáculo de agua, ante las abundantes lluvias registradas en las cuencas superiores del río Paraná, un fenómeno meteorológico directamente intensificado por El Niño en América del Sur.
Desde la gestión técnica de la represa, el control riguroso del caudal es prioritario para optimizar la producción de energía limpia y coordinar la navegación fluvial.
La situación impacta sobre el río Paraná y las ciudades correntinas registraron la crecida más alta en el año.
El impacto de El Niño en la cuenca del Río Paraná
Las continuas lluvias sobre en Brasil y Paraguay incrementaron significativamente el flujo hídrico que llega al embalse.

El vertido de agua excedente resulta indispensable cuando la capacidad de almacenamiento alcanza sus niveles operativos máximos y la generación energética se encuentra a pleno rendimiento.
La apertura de compuertas de la represa binacional no solo representa una postal impactante para el turismo en la zona de la Triple Frontera, sino que exige una estrecha coordinación con las autoridades de Yacyretá y la Comisión Mixta del Río Paraná para coordinar las descargas y evitar desbordes en ciudades vulnerables como Ciudad del Este, Encarnación y las provincias del litoral argentino.

El vertedero de la central hidroeléctrica descarga miles de metros cúbicos por segundo hacia el lecho principal del río Paraná.














