
Este lunes 10 de agosto, el cielo de Buenos Aires tendrá una postal poco habitual: más de una treintena de aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina formarán parte de la ceremonia central por el 114° aniversario de la institución, que se realizará en la Base Aérea Militar Morón. La celebración tendrá un protagonista que genera expectativa tanto entre especialistas como entre vecinos: los nuevos F-16 Fighting Falcon, incorporados al proceso de modernización de la defensa aérea nacional.
La fecha no es una más dentro del calendario militar. Cada 10 de agosto se recuerda la creación de la Escuela de Aviación Militar, impulsada en 1912 por el entonces presidente Roque Sáenz Peña, un hito considerado el punto de partida de la aviación militar argentina.
F-16 en Buenos Aires: el momento más esperado del desfile aéreo
La gran atracción de la jornada será el paso de los F-16, aviones supersónicos que marcarán uno de los momentos más relevantes del acto. Según la información difundida, las aeronaves tendrán participación especial en el pasaje aéreo y también realizarán el tradicional “desprendimiento de numeral”, una maniobra cargada de simbolismo que recuerda al personal de la Fuerza caído en actos del servicio.
El sobrevuelo está previsto para la mañana del lunes, con referencias en zonas como avenida Cantilo, avenida Lugones y la avenida 9 de Julio, en áreas cercanas a River, Aeroparque y el Obelisco. Por eso, quienes estén en la Ciudad de Buenos Aires o en sectores del oeste del conurbano podrían llegar a ver o escuchar el paso de las aeronaves durante la actividad.
Qué aviones sobrevolarán Buenos Aires además de los F-16
Aunque los F-16 concentrarán todas las miradas, no serán los únicos protagonistas. El despliegue incluirá aeronaves de combate, entrenamiento, transporte, enlace y helicópteros, lo que permitirá mostrar buena parte de las capacidades operativas actuales de la Fuerza Aérea Argentina.
Entre los modelos previstos aparecen los IA-63 Pampa, uno de los desarrollos más representativos de la industria aeronáutica nacional; los Beechcraft T-6C Texan II, utilizados para formación avanzada; los Embraer EMB-312 Tucano; los Grob G-120TP; los Tecnam P2002JF y los históricos Beechcraft B-45 Mentor de la Escuadrilla Histórica.

También participarán aeronaves de mayor porte como el C-130 Hércules, símbolo de transporte táctico y misiones logísticas; el Boeing 737; el Fokker F-28; el Embraer ERJ-140; el Learjet 60 y el SAAB 340. En el segmento de alas rotativas, se espera la presencia de helicópteros Bell 407, Bell 412 y Bell 212.
Morón, epicentro de una ceremonia con alto valor simbólico
El acto central se desarrollará en la Base Aérea Militar Morón, un predio con fuerte identidad aeronáutica y ubicado a pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. La ceremonia contará con desfile terrestre, pasaje aéreo, autoridades militares, funcionarios del área de Defensa, veteranos de la Guerra de Malvinas e invitados especiales.
La presencia de los F-16 le aporta a la conmemoración una lectura adicional: no solo se trata de un aniversario histórico, sino también de una señal de renovación para una fuerza que busca recomponer capacidades después de años de limitaciones en materia de aviación de combate.
La historia detrás del Día de la Fuerza Aérea Argentina
El origen de la Fuerza Aérea Argentina se remonta al 10 de agosto de 1912, cuando se creó la Escuela de Aviación Militar en El Palomar. En aquel momento, la aviación militar era todavía una disciplina incipiente, pero ya comenzaba a perfilarse como un factor decisivo para la defensa y la proyección estratégica de los países.
Con el paso de las décadas, esa primera estructura evolucionó hasta convertirse en una fuerza independiente. La autonomía institucional llegó en 1945, luego de un proceso de crecimiento en unidades, infraestructura, logística y doctrina aérea.
Uno de los capítulos más sensibles de su historia está vinculado a la Guerra de Malvinas, donde la Fuerza Aérea Argentina tuvo una participación central en operaciones de combate. En la memoria institucional, aquellos hombres son recordados por su entrega y por las misiones de alto riesgo realizadas durante el conflicto del Atlántico Sur.
















