Slowjamastan, el país donde están prohibidas las crocas y gobierna un "sultán".
Slowjamastan, el país donde están prohibidas las crocas y gobierna un "sultán". Foto: Facebook The Republic of Slowjamastan

En el mapa mundial hay países con historia milenaria, otros con crisis recurrentes… y después está la República de Slowjamastan, donde podés cruzar la frontera con un pasaporte propio, cantar un himno estilo balada romántica y, por favor, dejar las crocs en casa porque están prohibidas según su constitución.

En pleno desierto de California, entre plantaciones de dátiles del Valle de Coachella y la frontera con México, se levanta este territorio de apenas cuatro hectáreas y media. Lo suficiente para perderse… pero no tanto como para no encontrar el “puesto fronterizo” con un cartel hecho a pulmón.

“Si no puedo viajar a otro país, hago uno”, dijo Randy Williams, el excéntrico fundador de Slowjamastan. Foto: Facebook The Republic of Slowjamastan

La lógica interna es simple: las crocs están prohibidas, el exceso de velocidad solo se justifica si llevás tacos (los de comer, se entiende) y el animal nacional es el mapache, una elección que parece más basada en simpatía que en criterios científicos.

¿Quién es Randy “sultán” Williams, el fundador de Slowjamastan?

Detrás de este experimento geopolítico está Randy Williams, autoproclamado “sultán” y, en su tiempo libre, director de programación radial en San Diego. También conduce el programa “Sunday Night Slow Jams”, que suena en más de 250 emisoras del mundo y explica, en parte, por qué el himno nacional podría confundirse con una canción de Elton John.

La idea nació en 2020, cuando la pandemia le puso pausa a su objetivo de visitar todos los países reconocidos por la ONU. Como buen solucionador de problemas, pensó: “Si no puedo viajar a otro país, hago uno”. Dicho y hecho.

Las autoridades le pusieron una multa. En respuesta, el "sultán" movió los carteles unos metros. Foto: Facebook The Republic of Slowjamastan

Compró un terreno por 19.500 dólares, instaló un escritorio presidencial en medio de la nada y empezó a clavar carteles que anunciaban la flamante república. Las autoridades le pusieron una multa. Él, en respuesta, movió los carteles unos metros. Diplomacia en estado puro.

Cómo funciona Slowjamastan: leyes, pasaportes y ciudadanía

Con el correr de los meses llegaron los símbolos: bandera, moneda, pasaportes y hasta una patrulla “policial”. El territorio se dividió en estados con nombres tan serios como Dublândia y Bucksylvania, y el sultán empezó a repartir títulos honorarios como si fueran figuritas.

Hoy, Slowjamastan tiene más de 25.000 ciudadanos de 120 países. Sí, más que algunos estados reconocidos. La ciudadanía es gratuita, pero si querés un cargo diplomático… bueno, ahí ya hay tarifa.

Slowjamastan, la República donde podés cruzar la frontera con un pasaporte propio y cantar un himno romántico. Foto: Facebook The Republic of Slowjamastan

Entre los hitos nacionales figura el lanzamiento del submarino SS Badassin, que es básicamente un casco reciclado. Pero, como todo en este país, la épica importa más que los detalles técnicos.

Por qué Slowjamastan crece: un refugio sin grieta

En tiempos donde discutir en redes sociales es casi deporte olímpico, en Slowjamastan la política está directamente prohibida. Una decisión que, vista desde Argentina, podría considerarse revolucionaria o al menos tentadora.

La mitad de sus ciudadanos son estadounidenses, pero el fenómeno ya cruzó fronteras y llegó hasta Bangladesh. Foto: Facebook The Republic of Slowjamastan

La mitad de sus ciudadanos son estadounidenses, pero el fenómeno ya cruzó fronteras: hay un boom de solicitudes desde Asia, especialmente desde Bangladesh.

La comunidad se organiza online, comparte fotos con sus pasaportes y celebra el absurdo como forma de resistencia. Porque, en el fondo, eso es Slowjamastan: una respuesta lúdica a un mundo bastante serio.

MicroCon 2027: la cumbre de micronaciones que llegará a San Diego

El experimento no está solo. En 2027 será sede de la MicroCon2027, un encuentro que reunirá a representantes de más de 40 micronaciones para debatir temas como escudos, himnos y, por qué no, la soberanía en tiempos de WiFi.

No habrá hoteles ni aeropuerto en el territorio (todavía), así que la cumbre se hará en un rascacielos de San Diego. Un pequeño detalle logístico para un evento que, fiel al espíritu slowjamastano, no se toma demasiado en serio a sí mismo.

Slowjamastan será sede de la MicroCon2027, un encuentro que reunirá a representantes de más de 40 micronaciones. Foto: Facebook The Republic of Slowjamastan

Williams, que en 2023 finalmente completó su lista de países al visitar Turkmenistán, lo resume mejor que nadie: Slowjamastan empezó como un chiste… y terminó siendo una comunidad global.

O, dicho de otro modo: en un rincón del desierto, alguien decidió que el mundo podía ser un poco más raro, más amable y bastante más divertido. Y sorprendentemente, miles de personas estuvieron de acuerdo.