
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, buscó bajar el tono este miércoles a la polémica generada por los recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien reconoció haberlo llamado “jodidamente loco” durante una conversación telefónica vinculada a la situación en el Líbano.
Lejos de mostrar preocupación por el episodio, Netanyahu afirmó que las diferencias entre ambos líderes son circunstanciales y que la alianza estratégica entre Israel y Estados Unidos permanece intacta.
“Como en las mejores familias, a veces tenemos desacuerdos tácticos. Siempre encontramos la manera de resolverlos. Como grandes amigos, podemos discrepar por la mañana y por la tarde ya tenemos acciones en común”, señaló durante una entrevista concedida a la cadena CNBC.
Netanyahu destacó la relación que tiene con Trump
El líder israelí remarcó que, pese a las diferencias surgidas en las últimas semanas, ambos gobiernos mantienen coincidencias fundamentales en materia de seguridad regional, especialmente respecto a Irán y su programa nuclear.
“Esta ha sido una relación estupenda, porque Trump ha sido el mejor amigo que Israel ha tenido jamás en la Casa Blanca. Él me respeta, y yo a él”, afirmó Netanyahu.
El mandatario también subrayó que Washington y Jerusalén comparten el objetivo de impedir que Irán desarrolle armas nucleares, una cuestión que considera central para la estabilidad de Medio Oriente.
¿Por qué Trump llamó “loco” a Netanyahu?
La controversia surgió luego de que Trump confirmara públicamente que utilizó esa expresión durante una llamada telefónica mantenida el lunes con el primer ministro israelí.
Según explicó el presidente estadounidense en el pódcast Pod Force One, su enojo estuvo relacionado con los continuos enfrentamientos entre Israel y Hezbollah en territorio libanés y con las dificultades para consolidar una desescalada militar.
“Estaba un poco molesto por sus constantes enfrentamientos con el Líbano”, declaró Trump, aunque aclaró que ambos continúan trabajando de manera coordinada.
Tras esa conversación y luego de contactos diplomáticos con Hezbollah, Washington anunció que tanto Israel como el grupo chií se comprometían a reducir sus operaciones militares.
Irán, el principal punto de coincidencia
Durante la entrevista, Netanyahu también se refirió a las declaraciones de Trump sobre un supuesto compromiso de Irán para no desarrollar armas nucleares.
El primer ministro israelí se mostró cauteloso y advirtió que cualquier acuerdo deberá incluir mecanismos estrictos de control y verificación.
“Hay que asegurarse de que realmente cumplan. Irán siempre miente”, sostuvo.
Además, consideró necesario avanzar en el desmantelamiento de la infraestructura nuclear iraní y en la retirada del material sensible que pueda utilizarse con fines militares.
Mientras continúan las negociaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo de paz y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, Netanyahu insistió en que la presión diplomática debe mantenerse.
Pese a los cruces verbales de los últimos días, las declaraciones del líder israelí reflejan que la cooperación entre ambos gobiernos sigue siendo uno de los pilares centrales de la política de seguridad en Medio Oriente.












