Intento de atentado contra Trump: la Justicia imputó al sospechoso del ataque en la cena de periodistas
Cole Tomas Allen, el profesor californiano que el pasado sábado desató un tiroteo donde participaba el presidente de Estados Unidos, fue imputado por tres cargos federales.
Cole Tomas Allen, el profesor californiano que inició un tiroteo el pasado sábado al intentar irrumpir en una cena de gala en Washington, en la que participaba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue imputado este lunes con tres cargos federales. Entre ellos figura el intento de asesinato del mandatario, un delito que puede conllevar cadena perpetua.
El juez Matthew J. Sharbaugh presidió este lunes una audiencia federal de menos de media hora en la que Allen compareció por primera vez para escuchar formalmente los cargos en su contra. El magistrado dispuso que el acusado vuelva a presentarse el próximo 30 de abril, fecha en la que se evaluará si enfrentará el proceso en libertad bajo fianza o si continuará detenido.
El acusado, quien antes del asalto escribió un manifiesto en el que admitió que quería infligir el mayor daño posible al Gobierno Trump, fue imputado con tres cargos federales, dos delitos relacionados con el uso de armas de fuego y otro por intento de magnicidio.
Aunque aún no se difundió oficialmente el escrito de acusación, se estima —según lo informado hasta ahora por el Departamento de Justicia y por la fiscal general del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro— que los dos cargos vinculados al uso de armas serían utilización de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento y agresión a un agente federal con un arma peligrosa.
Cuáles son los posibles cargos adicionales
Esos cargos serían preliminares, ya que se espera que se presente una acusación formal más amplia que podría incluir más cargos, según dijo este lunes ante los medios la propia Pirro, que se mostró convencida de que Allen quería matar al presidente.
“Esto fue un intento de asesinato del presidente de EEUU, en el que el acusado dejó claro cuál era su propósito, y ese propósito era eliminar a la mayor cantidad posible de altos cargos del Gabinete”, informó Pirro ante los reporteos.
Tomas Allen se presentó ante la corte vestido con un uniforme de color azul neón, flanqueado por su equipo de defensa, que insistió en que el acusado no tiene antecedentes penales.
Con semblante calmado, el joven asintió a las aseveraciones del tribunal y contestó con rapidez y en voz baja a las preguntas del magistrado.
Qué sucedió el pasado sábado
El pasado sábado, Cole Tomas Allen, armado con una escopeta, una pistola y cuchillos, se saltó un control de seguridad en el hotel Hilton de Washington, donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) con la presencia de Trump, la primera dama, Melania Trump, o los secretarios de Estado, del Tesoro y de Guerra.
Tras un intercambio de disparos —uno de los cuales alcanzó a un agente que evitó males mayores gracias al chaleco antibalas—, Allen fue neutralizado por el Servicio Secreto antes de poder acceder a la planta donde se encontraba el salón de baile en el que se celebraba la cena. Cuando comenzó el fuego cruzado, Trump y el resto de altos cargos fueron evacuados de inmediato.
Revisarán los protocolos de seguridad donde participe Donald Trump
La Casa Blanca informó este lunes que se van a revisar los protocolos de seguridad para eventos en los que participe Trump que se celebren fuera de la oficina presidencial en una reunión que se realizará esta semana con altos mandos del Departamento de Seguridad Nacional y del Servicio Secreto.
El incidente dejó puesto el foco en el dispositivo de seguridad, para el cual, según The Washington Post, no se activó el máximo nivel pese a que se encontraban en el recinto muchos miembros del Gobierno.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, acusó además a los medios de comunicación y al Partido Demócrata de demonizar continuamente al presidente estadounidense y alimentar así la “violencia política” que motivó a Allen a actuar.
“Esta violencia política emana de una demonización sistémica de su persona y de sus partidarios por parte de comentaristas; sí, por parte de miembros electos del Partido Demócrata e incluso de algunos sectores de los medios de comunicación”, explicó Leavitt.














