Selfie del hombre que intentó asesinar a Donald Trump.
Selfie del hombre que intentó asesinar a Donald Trump. Foto: EFE

Cole Allen, el hombre acusado de intentar asesinar a Donald Trump en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, se sacó un selfie armado frente al espejo de la habitación del hotel minutos antes del ataque.

Según consta en el documento judicial en el que la fiscalía pide prisión preventiva para el acusado, Allen usó su teléfono para tomarse una foto en el espejo de su cuarto, unos 30 minutos antes del intento de asesinato.

Armas que portaba Cole Tomas Allen. Foto: via REUTERS

El acusado vestía una camisa negra, pantalones negros y corbata roja, y parecía llevar una bolsa pequeña con munición, una pistolera de hombro, un cuchillo enfundado y pinzas y cortadores de alambre.

El documento también contiene fotografías de las armas que fueron incautadas cuando el acusado fue detenido: una escopeta Mossberg calibre 12, una pistola Rock Island Armony calibre .38, munición, dos cuchillos y cuatro dagas.

Sospechoso del tiroteo en la cena con periodistas a la que asistió Donald Trump. Foto: via REUTERS

Allen enfrenta un cargo por intento de asesinato al presidente, por el que podría ser condenado a cadena perpetua, y otros dos cargos relacionados con el uso de armas.

La premeditación, el pedido de la Fiscalía

Según el relato de la fiscalía, el atacante premeditó el ataque del pasado sábado durante semanas.

Tiroteo en la cena con periodistas a la que asistió Donald Trump. Foto: REUTERS

Investigó información sobre la Cena de Corresponsales, a la que acudiría el presidente, buena parte del Gobierno y más de 2.000 invitados, y reservó una habitación en el mismo hotel del evento, el Washington Hilton.

Allen, de 31 años, viajó en tren desde California hasta Washington, de manera que cruzó el país de costa a costa transportando las armas.

Tiroteo en la cena con periodistas a la que asistió Donald Trump. Foto: REUTERS

Antes del ataque, programó una serie de correos electrónicos para enviarse automáticamente en los que se disculpaba con familiares, explicaba sus motivos, reconocía que estaba dispuesto a matar a miembros del Gobierno y consideraba que el resto de invitados podían ser un “daño colateral aceptable”.