Donald Trump anunció que este domingo 14 de junio se firmará un acuerdo de paz para terminar con la guerra en Medio Oriente. El presidente de Estados Unidos lo hizo a través de sus redes sociales oficiales y sumó que el entendimiento incluirá la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz.
Las palabras de Donald Trump anunciando la tregua con Irán
“El acuerdo está previsto para firmarse mañana (domingo), e inmediatamente después de que se firme, el estrecho de Ormuz estará abierto para todos”, escribió el mandatario estadounidense.
La reapertura del estrecho de Ormuz es considerada uno de los aspectos más relevantes del eventual acuerdo. Por ese corredor marítimo circula una parte sustancial del petróleo y del gas que se comercializan a nivel global. Cualquier interrupción del tránsito en esa zona suele generar preocupación en los mercados internacionales y presiones sobre los precios de la energía.
Sin embargo, las declaraciones de Trump no se limitaron al plano comercial. El presidente también sostuvo que, una vez concluido el conflicto, Estados Unidos avanzará sobre las reservas de uranio enriquecido de Irán para garantizar que no representen una amenaza futura.
Según explicó, la operación se llevará adelante cuando la situación regional se estabilice y tendrá como objetivo neutralizar el material nuclear iraní. Trump incluso hizo referencia al uso previo de bombarderos estratégicos estadounidenses para alcanzar instalaciones protegidas en territorio iraní y aseguró que el material será destruido o procesado bajo supervisión estadounidense.
Irán afirmó que no habrá firma de tregua
Las afirmaciones del mandatario contrastan con la posición expresada por las autoridades iraníes. De acuerdo con reportes difundidos por medios estatales de Teherán, funcionarios de la Cancillería señalaron que no existe una confirmación oficial de que el acuerdo vaya a ser firmado este domingo, lo que mantiene abiertas las dudas sobre el verdadero estado de las negociaciones.
Hasta el momento tampoco trascendieron detalles concretos sobre el contenido completo del eventual pacto ni sobre los países que participarán en la firma. Tampoco se conocen precisiones acerca de los mecanismos previstos para el control o la eliminación de las reservas de uranio enriquecido.
Mientras tanto, gobiernos, organismos internacionales e inversores siguen con atención la evolución de los acontecimientos. Las próximas horas serán determinantes para confirmar si las partes logran finalmente sellar un acuerdo que permita poner fin al conflicto y abrir una nueva etapa de estabilidad en Medio Oriente, una región clave para la seguridad y la economía mundial.















