Horror en Londres: un hombre apuñaló a dos personas en un barrio judío
El incidente, calificado formalmente por las autoridades como un “incidente terrorista”, ocurrió en plena vía pública y frente a instituciones religiosas.

El Reino Unido atraviesa un momento de máxima tensión tras un nuevo episodio de violencia que puso en alerta tanto al gobierno de Keir Starmer como a las principales fuerzas políticas. Este miércoles 29 de abril, un hombre de 45 años fue capturado luego de herir con un arma blanca a dos personas en el corazón de Golders Green, un distrito del norte de Londres donde reside una de las mayores comunidades judías del país. El incidente, calificado formalmente por las autoridades como un “incidente terrorista”, ocurrió en plena vía pública y frente a instituciones religiosas.
Según los reportes de Shomrim, el grupo vecinal de autoprotección que intervino inicialmente, el agresor fue visto “armado con un cuchillo e intentando apuñalar a ciudadanos judíos” en Golders Green Road. La rápida respuesta de los voluntarios permitió contener al sospechoso hasta la llegada de la Policía Metropolitana, que debió utilizar una pistola Taser para reducirlo luego de que este intentara atacar también a los oficiales.
Las víctimas son dos hombres de 76 y 34 años, quienes fueron derivados a centros de salud tras ser asistidos en el lugar. Aunque las heridas son de gravedad, ambos se encuentran en condición estable. Mientras tanto, la unidad antiterrorista lidera las pesquisas. “La investigación se halla en una fase muy temprana, y tratamos de conocer exactamente los motivos que hay detrás del atentado Estamos abiertos a todas las posibilidades”, declaró Lawrence Taylor, jefe del departamento especializado.
Pocas horas después del suceso, el comisionado de la Policía Metropolitana, Mark Rowley, se hizo presente en el barrio, donde reveló que el detenido posee un “historial de violencia y de problemas de salud mental”. Rowley aprovechó para denunciar la situación que enfrentan los ciudadanos de origen judío en suelo británico: “Muchos judíos de este país se ven obligados a tomar decisiones que ningún otro británico debe tomar. Deben elegir cómo se visten o la visibilidad que desean dar a su modo de vida. Eso es completamente inaceptable”.
Sin embargo, la visita del jefe policial no estuvo exenta de fricciones. Vecinos de la zona interrumpieron su discurso con abucheos y gritos, manifestando su indignación por lo que perciben como una respuesta institucional insuficiente ante el clima de hostigamiento que viven desde hace meses. Ante las quejas, Rowley cuestionó la falta de apoyo social: “¿Dónde está la solidaridad con los londinenses que están siendo objetivos de estos ataques simplemente por ser lo que son?”.
Desde la Cámara de los Comunes, el primer ministro Keir Starmer calificó el evento como “muy preocupante” y enfatizó la necesidad de ser “absolutamente firmes a la hora de hacer frente a este tipo de delitos”. Ante la gravedad de los hechos, el mandatario ordenó la reunión inmediata del gabinete de emergencia COBRA para evaluar los riesgos de seguridad nacional.
Este atentado no es un hecho aislado. Se suma a una escalada de ataques incendiarios contra vehículos de emergencia y propiedades de la comunidad judía que comenzó el 23 de marzo en este mismo barrio y se ha extendido a otras localidades como Harpenden y Birmingham, con un saldo de al menos 15 detenciones hasta la fecha.














