
Pedro Sánchez ejerce la presidencia de España desde el 2 de junio de 2018, es decir, hoy se están cumpliendo ocho años de su mandato, el cual se ha visto envuelto en gran cantidad de denuncias por corrupción y una oposición notable por parte de los disidentes.
Basándose en la premisa que el propio Sánchez sostiene sobre que “el interés general de los ciudadanos y ciudadanas, a día de hoy, con guerras por todo el mundo, con crisis que exigen respuestas eficaces y también equitativas (...), es la estabilidad”, el presidente español se sostiene en su cargo pese al malestar interno que prima en su país. Mucho del poco prestigio que ostenta se sostiene a partir de su posicionamiento con mandatarios de otros países y su abierta oposición al presidente estadounidense Donald Trump respecto a los conflictos en Medio Oriente.

Una por una, las causas de corrupción de las que se lo acusa a Pedro Sánchez
Las denominadas “nueve causas” que hoy generan una fuerte presión política sobre el presidente del Gobierno español y sobre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) engloban una serie de investigaciones judiciales abiertas en distintos ámbitos.
Se trata de expedientes que, aunque presentan características y protagonistas diferentes, han incrementado el nivel de escrutinio sobre el entorno más cercano del mandatario y sobre figuras vinculadas a la estructura del partido. Entre los principales focos de atención de la Justicia española se encuentran diversas presuntas tramas de corrupción, tráfico de influencias, adjudicaciones bajo sospecha y otras actuaciones que actualmente son objeto de investigación.
- Caso Begoña Gómez: investiga a la esposa de Pedro Sánchez por presuntos delitos vinculados al tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida, en relación con actividades académicas y la obtención de financiación para proyectos universitarios.
- Caso Koldo o Caso Mascarillas: analiza una presunta red de comisiones ilegales y adjudicaciones irregulares de contratos de material sanitario durante la pandemia de COVID-19, con ramificaciones en el Ministerio de Transportes y figuras cercanas al PSOE.
- Caso Hermanísimo: se centra en la investigación contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por supuestas irregularidades administrativas y posible tráfico de influencias en la Diputación de Badajoz.
- Caso Plus Ultra: examina la legalidad del rescate estatal concedido a la aerolínea durante la crisis del COVID-19, así como posibles delitos relacionados con el uso de fondos públicos y la influencia en la toma de decisiones.
- Caso Hidrocarburos: aborda una presunta trama de fraude fiscal multimillonario en el sector energético, con derivaciones empresariales y políticas que alcanzan al entorno socialista.
- Caso Criptomonedas o Caso Aldama: derivado de otras investigaciones por corrupción, indaga sobre supuestas operaciones de blanqueo de capitales y fraude vinculadas al negocio de los activos digitales.
- Caso Delcygate: investiga las circunstancias del encuentro mantenido en el aeropuerto de Madrid entre el entonces ministro José Luis Ábalos y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, quien estaba sujeta a sanciones de la Unión Europea.
- Investigaciones sobre la cúpula del PSOE: incluyen registros y diligencias impulsadas por la Guardia Civil para determinar posibles conexiones entre dirigentes del partido y distintas tramas bajo investigación.
- Caso del Fiscal General del Estado: proceso judicial que analiza una presunta revelación de información reservada relacionada con una causa fiscal que afecta al entorno de un destacado dirigente de la oposición.
¿Quiénes apoyan a Pedro Sánchez, y quiénes se le oponen?
La continuidad política de Pedro Sánchez al frente del Gobierno de España depende de una compleja red de apoyos parlamentarios y alianzas políticas que le han permitido mantenerse en el poder pese a las crecientes tensiones internas y externas.
Actualmente, Sánchez gobierna a través de una coalición integrada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar, la plataforma de izquierda que forma parte del Ejecutivo. Sin embargo, la mayoría parlamentaria no se sostiene únicamente con esos socios. Para aprobar leyes y garantizar la estabilidad de la legislatura, el presidente necesita el respaldo de diversas fuerzas nacionalistas e independentistas, entre ellas Junts per Catalunya, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el Partido Nacionalista Vasco (PNV), EH Bildu, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Coalición Canaria.

En el plano internacional, Sánchez también ha encontrado apoyo en las principales instituciones de la Unión Europea y en gobiernos aliados como el de Francia, especialmente en cuestiones vinculadas a la política exterior, la economía y las recientes disputas comerciales con Estados Unidos.
Del otro lado, la oposición está encabezada por el Partido Popular (PP), principal fuerza de centroderecha, y por Vox, partido de derecha nacionalista. Ambas formaciones cuestionan con dureza la gestión del Gobierno y han impulsado numerosas movilizaciones y protestas contra las políticas del Ejecutivo.
Además, algunas asociaciones judiciales y sectores conservadores mantienen una postura crítica hacia determinadas reformas promovidas por Sánchez, especialmente aquellas relacionadas con la justicia y la organización institucional del Estado.
En el ámbito internacional, el Gobierno español también ha protagonizado choques con distintas administraciones estadounidenses, particularmente por su negativa a involucrarse militarmente o facilitar apoyo logístico en conflictos desarrollados en Oriente Medio.












