Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia firmaron este martes un histórico acuerdo de seguridad trilateral en los márgenes de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. El pacto establece nuevas condiciones para la presencia militar estadounidense en la estratégica isla ártica y pone fin a meses de tensión diplomática generados por las amenazas del presidente Donald Trump.
El entendimiento fue alcanzado después de una crisis que comenzó a principios de año, cuando Trump planteó públicamente la posibilidad de que Estados Unidos tomara el control de Groenlandia e incluso recurriera a la fuerza para conseguirlo. Las declaraciones provocaron fuertes cuestionamientos de Dinamarca y de otros socios europeos.
El nuevo acuerdo busca establecer un marco de cooperación en materia de seguridad y defensa, mientras refuerza el papel estratégico de Groenlandia frente a las crecientes tensiones entre Estados Unidos, Rusia y China en el Ártico.
Estados Unidos tendrá una presencia militar permanente en Groenlandia
Uno de los principales puntos del pacto contempla una presencia militar estadounidense indefinida en Groenlandia. El acuerdo permite a Washington mantener y ampliar sus capacidades militares en la isla, considerada estratégica por su ubicación entre América del Norte, Europa y el océano Ártico.
La posición geográfica de Groenlandia resulta especialmente relevante para Estados Unidos debido al control de las rutas marítimas del extremo norte y a las posibilidades de vigilancia sobre el Atlántico Norte.
Durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Trump anunció además que Estados Unidos comenzará de inmediato el desarrollo y la construcción de dos grandes bases militares en puntos estratégicos del territorio.
Rusia y China quedan bajo restricciones
Otro de los aspectos centrales del acuerdo está relacionado con la actividad de potencias consideradas rivales de Washington. El entendimiento establece restricciones para que Rusia y China puedan instalar bases, desarrollar presencia militar o realizar determinadas inversiones sensibles en Groenlandia. Según los términos difundidos, cualquier actividad de ese tipo requeriría autorización expresa y por escrito de Estados Unidos.
La medida refleja la creciente importancia geopolítica que Washington atribuye al Ártico, una región donde el deshielo está modificando las posibilidades de navegación y acceso a recursos naturales, al mismo tiempo que aumenta la competencia entre grandes potencias.
Dinamarca y Groenlandia preservan su soberanía
Pese al fuerte incremento de la presencia militar de Estados Unidos en Groenlandia, las autoridades de Dinamarca y Groenlandia remarcaron que el nuevo acuerdo de seguridad no implica ningún cambio en la soberanía sobre el territorio ártico.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, destacaron que el pacto mantiene las atribuciones del Reino de Dinamarca y, al mismo tiempo, garantiza el derecho de autodeterminación del pueblo groenlandés.
El entendimiento busca así establecer un equilibrio entre los intereses estratégicos de Washington en el Ártico, las responsabilidades de Copenhague y las aspiraciones políticas de Nuuk.
El documento fue rubricado durante una ceremonia en la que estuvieron presentes Donald Trump, Mette Frederiksen y Jens-Frederik Nielsen. “Esto es algo extraordinario para Europa y para Estados Unidos, para todo el mundo y para Groenlandia”, afirmó Trump durante el acto. El mandatario estadounidense también elogió a los habitantes de Groenlandia y Dinamarca y expresó su expectativa de construir una relación de largo plazo.
El nuevo escenario supone una ampliación significativa de la presencia estadounidense. El acuerdo también se apoya en el tratado de defensa de 1951, modificado en 2004 para incorporar a Groenlandia, que ya otorgaba a Washington amplias facultades para establecer nuevas zonas de defensa en el territorio.
De esta manera, el nuevo pacto refuerza el papel de Groenlandia como punto estratégico del Ártico, mientras Dinamarca mantiene la soberanía y Groenlandia conserva su derecho de autodeterminación.











