Santiago Peña renunció este jueves 5 de noviembre como presidente de Paraguay en medio de la crisis bancaria por el colapso de Ueno Bank. A través de un video en sus redes sociales y una carta con su firma, el mandatario señaló que se trata de uno de los momentos “más difíciles” de su vida y que “la prioridad en este momento es la tranquilidad de los compatriotas”.
“Adopto esta decisión en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con plena conciencia de su gravedad y con la convicción de que la República debe estar siempre por encima de cualquier persona o circunstancia”, señala el texto oficial.
En cuanto a la situación de los ciudadanos, señaló que “detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificios y proyectos familiares. Por ello, expreso a este Honorable Congreso mi más firme deseo de que se garantice la devolución de esos recursos”.

La carta completa de la renuncia de Santiago Peña como presidente de Paraguay
Me dirijo a Vuestra Excelencia, y por su digno intermedio a los Honorables miembros del Congreso Nacional, a fin de presentar formalmente mi renuncia al cargo de Presidente de la República del Paraguay.
Adopto esta decisión en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con plena conciencia de su gravedad y con la convicción de que la República debe estar siempre por encima de cualquier persona o circunstancia.
Lo hago con absoluto respeto a la Constitución Nacional y a los mecanismos institucionales y democráticos que rigen a la Nación, en la confianza de que el orden de sucesión allí previsto asegurará la continuidad del Gobierno y el normal funcionamiento del Estado.

La prioridad en este momento es la tranquilidad de los compatriotas que confiaron sus ahorros a nuestro sistema financiero. Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificios y proyectos familiares. Por ello, expreso a este Honorable Congreso mi más firme deseo de que se garantice la devolución de esos recursos, de que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla cabalmente su finalidad y los ahorristas sean resguardados.
El Paraguay ha atravesado momentos muy difíciles en su historia y siempre ha sabido levantarse.
Confío profundamente en la fortaleza de nuestro pueblo y en la capacidad de nuestras instituciones para superar esta situación, demostrando una vez más que la democracia se respeta, que las instituciones se cuidan y que la Patria está por encima de nuestras diferencias.
Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República; ninguna persona está por encima del Paraguay.
Agradezco con todo mi corazón a mi querido pueblo paraguayo por el inmenso privilegio que me ha dado en estos años: servir a la gran República del Paraguay.
Hago propicia la ocasión para saludar a Vuestra Excelencia, y por su intermedio a los Honorables Senadores y Diputados de la Nación, con mi más alta y distinguida consideración.













