Proyecto pionero en Sudamérica: de qué trata la estrategia de “carbono azul” para restaurar bosques de manglares en Perú

El país avanza en una estrategia innovadora para conservar uno de sus ecosistemas más valiosos mediante la certificación de carbono azul. La iniciativa busca generar financiamiento sostenible para la protección de los manglares de Tumbes y posicionar a Perú en el mercado voluntario de carbono.

Los manglares de Tumbes son considerados uno de los ecosistemas costeros más importantes de Perú por su biodiversidad y capacidad de almacenar carbono.
Los manglares de Tumbes son considerados uno de los ecosistemas costeros más importantes de Perú por su biodiversidad y capacidad de almacenar carbono. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.
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La conservación ambiental se transformó en una prioridad estratégica para Perú, especialmente en aquellos ecosistemas que cumplen un papel clave frente al cambio climático. En ese contexto, el país puso en marcha un proyecto pionero basado en el carbono azul, una herramienta que busca fortalecer la protección de los manglares de Tumbes y, al mismo tiempo, generar recursos económicos para garantizar su preservación a largo plazo.

La iniciativa es impulsada por el Consorcio Manglares del Noroeste del Perú, que trabaja en el desarrollo del primer proyecto de carbono azul aplicado a bosques de manglar del país. El objetivo es conservar el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes, uno de los ecosistemas costeros más importantes del territorio peruano, y convertir su capacidad natural de almacenamiento de carbono en una fuente de financiamiento ambiental.

El proyecto de carbono azul busca generar financiamiento sostenible para la conservación y restauración de los manglares peruanos. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

El proyecto representa un paso significativo para la política climática peruana, aunque todavía enfrenta desafíos regulatorios, técnicos y financieros antes de alcanzar su plena implementación.

Qué es el carbono azul y por qué es clave para los ecosistemas costeros de Perú

El término “carbono azul” hace referencia al carbono capturado y almacenado por ecosistemas costeros con vegetación, entre ellos los manglares, las marismas y las praderas marinas. Estos ambientes naturales tienen la capacidad de absorber grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera y almacenarlo durante largos períodos en sus raíces, biomasa y sedimentos.

Estos ecosistemas capturan y almacenan grandes cantidades de dióxido de carbono en sus raíces, biomasa y sedimentos. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

Debido a esta función, el carbono azul se convirtió en una herramienta fundamental para combatir el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En el caso peruano, los manglares de Tumbes representan uno de los mayores reservorios naturales de carbono del país. Con el propósito de cuantificar este potencial, durante 2023 se realizó un estudio de estimación de biomasa y carbono azul en la región.

Los resultados preliminares revelaron cifras de gran relevancia ambiental. Según las estimaciones, el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes almacena aproximadamente 450 toneladas de carbono por hectárea, considerando tanto la biomasa como el carbono presente en los primeros metros del suelo.

El Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes alberga millones de toneladas de carbono equivalente, contribuyendo a la mitigación del cambio climático. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

Estos datos constituyen la base científica necesaria para avanzar hacia una certificación internacional que permita monetizar los servicios ecosistémicos que brinda el manglar a través del mercado voluntario de carbono.

El Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes: cómo es este almacén natural de carbono

Ubicado en la costa norte peruana, el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes es considerado un refugio de biodiversidad y uno de los ecosistemas más importantes del Pacífico sudamericano.

Además de albergar numerosas especies de aves, peces, crustáceos y moluscos, los manglares cumplen funciones ecológicas esenciales, como la protección de las costas frente a fenómenos climáticos extremos y la regulación de los ciclos naturales del carbono.

La iniciativa impulsada por el Consorcio Manglares del Noroeste del Perú aspira a ingresar al mercado voluntario de carbono mediante certificaciones internacionales. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

Las investigaciones realizadas muestran que los manglares de Tumbes almacenan en promedio 366,61 megagramos de carbono por hectárea (MgC-ha). Dentro del área protegida, esa capacidad aumenta hasta los 458,72 MgC-ha.

En términos globales, se estima que todo el ecosistema manglar de la región contiene cerca de 1.786.486 toneladas de carbono almacenado, una cifra equivalente a aproximadamente 6,55 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Los especialistas destacan que estos ecosistemas poseen una ventaja adicional: los manglares degradados ofrecen un enorme potencial para proyectos de restauración. Mientras que los bosques maduros continúan capturando carbono a un ritmo más estable, los ecosistemas en recuperación pueden absorber cantidades significativamente mayores durante su crecimiento.

Los manglares restaurados pueden absorber carbono a un ritmo más acelerado, convirtiéndose en aliados clave frente al calentamiento global. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

Por este motivo, la restauración de manglares se perfila como una de las estrategias más eficientes para aumentar la captura de carbono y fortalecer la resiliencia climática de las zonas costeras.

Cuál es el plan estratégico para ingresar al mercado voluntario de carbono con el estándar Plan Vivo

Con el objetivo de transformar este potencial ambiental en una herramienta de financiamiento sostenible, el Consorcio Manglares inició en 2023 el proceso de certificación bajo el estándar internacional Plan Vivo, uno de los sistemas más reconocidos para proyectos comunitarios y de conservación ambiental.

La certificación bajo el estándar Plan Vivo representa un paso fundamental para atraer inversiones destinadas a la conservación ambiental. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

El primer paso fue la elaboración de la Nota de Idea de Proyecto, que obtuvo aprobación en noviembre de 2023. Posteriormente, se desarrolló el Documento de Diseño del Proyecto, concluido en marzo de 2024 y remitido para su evaluación técnica.

Si el proceso recibe la validación correspondiente, Perú podrá comenzar a buscar inversores interesados en adquirir créditos de carbono generados por la conservación y restauración de los manglares de Tumbes.

Sin embargo, aún existen desafíos importantes. Entre ellos figura la necesidad de obtener el reconocimiento oficial del Ministerio del Ambiente dentro del Registro Nacional de Medidas de Mitigación, requisito considerado clave para consolidar la iniciativa.

Especialistas analizan ampliar el alcance del proyecto a todo el ecosistema manglar de Tumbes para maximizar sus beneficios ecológicos y económicos. Foto: Facebook / Santuario Nacional Los Manglares De Tumbes-Sernanp.

Otro aspecto en análisis es la escala del proyecto. Diversos especialistas consideran que limitar la propuesta únicamente al área del santuario podría restringir su impacto económico y ambiental. Por ello, se estudia ampliar el alcance hacia todo el ecosistema de manglares de Tumbes, una medida que permitiría incrementar la generación de créditos de carbono y potenciar los beneficios para la conservación.

De concretarse, el proyecto podría convertirse en un modelo de referencia para América Latina, demostrando cómo la protección de ecosistemas costeros puede combinar conservación, desarrollo sostenible y acción climática en una misma estrategia.

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