
El geranio se convirtió en la planta perfecta para quienes quieren sumar flores a un balcón, terraza o patio sin contar con un gran jardín. Esta especie, del género Pelargonium, se adapta a macetas y contenedores, ocupa poco espacio y solo necesita un mínimo de 8 horas de sol al día para crecer y florecer, según la Universidad de Minnesota.
La variedad de geranios es enorme: se pueden encontrar con flores blancas, rosas, salmón, naranjas, rojas, fucsias, lavanda y hasta combinaciones de dos colores. Además, existen diferentes formas y hábitos de crecimiento, lo que permite elegir la opción ideal para cada rincón.
Los cuidados clave para tener geranios en maceta
Para que el geranio crezca sano y dé muchas flores, es fundamental ubicarlo en un lugar con buena exposición solar. La Universidad de Minnesota recomienda al menos 8 horas de luz directa por día; si recibe menos, la planta florecerá menos.

El drenaje es otro punto importante: la maceta debe tener agujeros y el sustrato debe permitir que el agua escurra bien. Si las raíces quedan en suelo húmedo demasiado tiempo, pueden aparecer problemas de crecimiento.
En cuanto al riego, el geranio prefiere un suelo más bien seco. Lo ideal es regar solo cuando los primeros 2,5 a 5 centímetros de tierra estén secos al tacto. El exceso de agua puede perjudicar la planta.
El truco para que el geranio tenga más flores
Además de la luz, hay una tarea sencilla que ayuda a estimular la floración: retirar las flores marchitas y las hojas secas. Esta práctica, conocida como deadheading, favorece que la planta vuelva a florecer, según la Universidad de Minnesota.

En cuanto a la fertilización, los geranios en maceta pueden necesitar un refuerzo porque los nutrientes del sustrato se agotan más rápido que en el suelo. Se recomienda usar un fertilizante equilibrado para flores anuales.




















