
El romero es una de las aromáticas más fáciles de cuidar, pero hay dos secretos que marcan la diferencia entre una planta débil y una mata frondosa: el lugar donde se la ubica y la forma en que se la poda. Según la Royal Horticultural Society (RHS), estos dos factores son fundamentales para que el romero crezca compacto y no se vuelva alargado ni pierda hojas en la base.
Esta planta mediterránea necesita sol pleno y un suelo que drene bien el agua. Si las raíces permanecen húmedas, sobre todo en invierno, pueden pudrirse y la planta se debilita. Por eso, si se cultiva en maceta, la RHS recomienda elegir un recipiente de al menos 30 centímetros de ancho y profundidad, con varios agujeros en la base y un sustrato liviano que favorezca el drenaje.
El exceso de agua es uno de los problemas más comunes: cuando el sustrato queda encharcado, el romero sufre y puede perder vigor.

Cómo podar el romero para que quede tupido y no se vuelva leñoso
La poda anual es el otro punto clave para mantener el romero compacto y lleno de brotes nuevos. La RHS aconseja recortar la planta ligeramente después de la floración, evitando cortes demasiado intensos.
El error más común es podar sobre la madera vieja: el romero tiene dificultades para rebrotar desde allí y puede quedar con ramas secas o sin hojas en la parte inferior. Por eso, el recorte debe ser suave y solo sobre las partes verdes, para estimular el crecimiento y conservar una forma prolija.
Si no se poda, la planta tiende a estirarse, volverse leñosa y perder hojas en la base, lo que afecta su aspecto y su aroma.
Cuidados básicos para un romero sano todo el año
Una vez que el romero está bien establecido, necesita muy poco mantenimiento y es resistente a la sequía. Las plantas jóvenes requieren riego durante los períodos secos del primer año, pero después, si están en tierra, casi no necesitan agua extra.
En maceta, pueden necesitar algo más de riego en verano, pero siempre cuidando que el sustrato no quede encharcado. Con mucho sol, buen drenaje y una poda anual después de la floración, el romero se mantiene compacto, aromático y frondoso durante todo el año.





















