
A pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, entre calles residenciales, barrancas y una frondosa vegetación, se encuentra una de las casas históricas más antiguas de la costa norte bonaerense. Se trata del Museo Pueyrredón, una quinta construida hacia 1790 que fue habitada por Juan Martín de Pueyrredón, militar, político y protagonista del proceso de independencia argentino.
Ubicada en Acassuso, partido de San Isidro, la propiedad conserva arquitectura colonial, documentos, mobiliario, pinturas y árboles con más de 200 años. Su recorrido permite descubrir cómo funcionaba una casa de campo rioplatense entre el final del período colonial y el nacimiento de la República.
Una quinta vinculada con los orígenes de Buenos Aires
La historia del terreno comenzó mucho antes de la construcción de la residencia. Sus orígenes se remontan al reparto de tierras realizado por Juan de Garay en 1580, luego de la segunda fundación de Buenos Aires.
La propiedad era conocida como Chacra del Bosque Alegre y ocupaba una extensión considerable entre las barrancas del Río de la Plata y el antiguo camino del Fondo de la Legua. La casa principal habría crecido sobre una construcción anterior, posiblemente levantada con adobe y techo de paja.

Juan Martín de Pueyrredón convirtió la quinta en uno de sus principales lugares de residencia. Allí pasó sus últimos años y murió en 1850. Antes había participado de la resistencia contra las Invasiones Inglesas y ejercido como director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata entre 1816 y 1819.
Los secretos encontrados debajo del museo
La casa no solo conserva recuerdos de grandes dirigentes. Sus ambientes también permiten reconstruir la vida de trabajadores rurales, cocineras, peones, artesanos y personas esclavizadas que habitaron o trabajaron en la chacra.
Las excavaciones arqueológicas iniciadas en 2019 revelaron estructuras y materiales escondidos bajo el terreno. Por este motivo, una de las propuestas del museo lleva el nombre “Hay otro museo debajo de este museo”.

Fragmentos de cerámica, herramientas y objetos de uso cotidiano permiten conocer cómo se cocinaba, se trabajaba y se organizaba una propiedad rural hace más de dos siglos.
Árboles bicentenarios y un paisaje que sobrevivió al crecimiento urbano
En el exterior se conserva un jardín histórico con algarrobos, aguaribayes, magnolias y cedros. Algunos ejemplares superan los 200 años y forman parte del patrimonio natural del lugar.

Sobre la barranca también crece un bosque nativo de talas, coronillos, aromos y molles, que permite imaginar cómo era el paisaje ribereño antes de la urbanización de la zona norte bonaerense.
El legado artístico de Prilidiano Pueyrredón
La quinta también está relacionada con Prilidiano Pueyrredón, hijo del antiguo director supremo y uno de los artistas argentinos más importantes del siglo XIX.

El museo conserva obras que permiten observar rostros, vestimentas y costumbres de la época. Su patrimonio combina valor histórico, arquitectónico, documental, artístico y paisajístico, una particularidad que distingue a esta residencia de otros espacios históricos bonaerenses.
Cómo visitar el Museo Pueyrredón
El establecimiento está ubicado en Rivera Indarte 48, Acassuso. La visita incluye la casa, sus salas históricas y los jardines. También se organizan recorridos guiados y actividades familiares.
Más de 230 años después de su construcción, la antigua quinta continúa guardando rastros de la historia argentina. Sus paredes, pinturas, objetos y árboles ofrecen un viaje al pasado en medio de una de las zonas más urbanizadas del conurbano bonaerense.



















