
El Gobierno se reacomoda de cara a una reforma política con el objetivo de organizar la estrategia electoral de Javier Milei para el 2027 ya que les preocupan los posibles efectos de unas PASO en las que el presidente compita sin interna, pero la oposición aparezca agrupada en todas sus variantes.
En este sentido, la principal preocupación del oficialismo es que las elecciones primarias funcionen como una gran encuesta nacional antes de las generales y que produzcan así un efecto financiero negativo en el caso de que Milei quede en torno a los 34 o 38 puntos y la oposición lo supere.

¿Por qué el Gobierno busca sancionar la reforma política?
Según TN, un sector del Ejecutivo expresa que “sin la reforma política, Milei no reelige”. En este sentido, afirman que, sin las elecciones primarias, Milei podría superar los 40 puntos en una elección general polarizada pero que se vería en una posición menos favorable en el caso de que se realicen las PASO.
Desde el oficialismo afirman que pasó la fecha límite que la mesa política había dispuesto como objetivo para obtener su media sanción en el Senado; antes del primer partido del Mundial. No dan la iniciativa por perdida aunque siga trabada. “La reforma va a salir, pero porque van a poner todo lo que sea necesario. Es la obsesión interna”, agregan.
Eduardo “Lule” Menem es el encargado de impulsar la reforma, y la orden política se resume en una frase: “Creen que va a salir. Van a dejar todo”. En paralelo, Diego Santilli, en su rol de ministro del Interior, realiza una ronda amplia de reuniones con gobernadores para consolidar aliados y los votos necesarios para que la iniciativa sea aprobada en el Congreso.

¿Qué pasa si no se aprueba la reforma política?
Desde la Rosada barajan una alternativa en el caso de que no se de la eliminación completa de las PASO: convertirlas en un sistema optativo. De este modo, aquellos partidos que no presenten competencia interna, así como La Libertad Avanza, podrían elegir no participar en las elecciones primarias. Esta opción permitiría además abrir una vía de negociación con gobernadores, radicales, sectores del PRO y bloques provinciales.
“No va a suceder lo que pasó con Macri”, afirmaron desde otros sectores del oficialismo al mismo medio refiriéndose al antecedente del 2019 en el que el resultado de las PASO provocó una fuerte reacción en los mercados que dejó a Cambiemos muy debilitado antes de la elección general. En este sentido, el oficialismo afirma que Milei presenta un núcleo más firme pero que, sin embargo, no quieren exponerlo a una instancia que pueda condicionar la economía y la campaña.

Buscan además evitar nuevos quiebres internos así que algunos se inclinan por Patricia Bullrich como eventual candidata a vicepresidenta de Milei. La evaluación compartida en distintos espacios sostiene que el Presidente necesita encarar el año electoral con menos focos de tensión, pactos provinciales más firmes y una estructura libertaria unificada detrás de su proyecto de reelección













