El gobierno del presidente Javier Milei envió a la Cámara de Diputados el proyecto de ley que busca reforma la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina.
Aclararon que recién el próximo lunes tomará estado parlamentario porque ingresó luego del cierre de la mesa de entradas de la Cámara baja.

La reforma busca modificar de manera estructural el funcionamiento de la autoridad monetaria. Según explicó el mandatario, el objetivo central es limitar el financiamiento del Estado a través de la emisión de dinero, reforzar la independencia del organismo y concentrar su misión en la preservación del valor de la moneda.
El oficialismo confia en que, durante las sesiones del mes de agosto en las que se tratará la ampliación de la Inocencia Fiscal, se pueda aprobar la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Este último proyecto enfrenta un futuro incierto en el Senado por las dudas de bloques y gobernadores aliados a apoyar la ley que elimina los límites para la venta de tierras a extranjeros.
Este martes, el titular de la Cámara baja, Martín Menem, se reunirá con jefes de bloques dialoguistas para negociar el cronograma legislativo y también para abrir el juego a que los aliados incluyan proyectos propios en las próximas sesiones.

Javier Milei que el proyecto busca “poner fin a una estafa de falsificar dinero, más conocida como impuesto inflacionario, impuesto que a su vez permite aumentar los ingresos tributarios sin autorización del Congreso. Para tener un orden de magnitudes de lo que ha robado la alta política a los argentinos de bien, basta con señalar la tasa inflación acumulada desde la creación del Banco Central la cual asciende a: 12.819.532.788,614.400.000 por ciento repito 12.819.532.788.614.400.000 por ciento, esto es la inflación acumulada desde 1935”.
“Es una cifra de 20 dígitos. Es más, desde la estafa que implicó el abandono de la convertibilidad, cuando la progresía nos decía que esta vez iba a ser diferente porque la política monetaria estaría guiada por criterios de racionalidad científica, en lo que va del siglo XXI la tasa inflación acumulada asciende a 168.580 por ciento”, planteó el presidente.















