El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, volvió a cuestionar el uso de tecnología china en proyectos estratégicos vinculados a Vaca Muerta, al advertir que la presencia de empresas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI “genera riesgos de espionaje, ataques informáticos e interrupciones de las redes”.
En esa línea, el diplomático sostuvo que la legislación china obliga a esas compañías a colaborar con los servicios de inteligencia de Beijing, lo cual según su visión, compromete la seguridad nacional de los países que adoptan sus sistemas.
En un mensaje en su red social X, Lamelas replicó un posteo del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, quien instó a los países de la región a “cambiar rápidamente a proveedores confiables para proteger a sus ciudadanos y su soberanía”.

La advertencia del embajador se enmarca en la estrategia de Washington de limitar la expansión tecnológica china en sectores críticos como energía, minería, telecomunicaciones y defensa.
Las advertencias de Lamelas sobre Huawei y la respuesta de la embajada china
Las declaraciones surgieron en medio de las conversaciones por la posible instalación de un centro de datos vinculado a Huawei en Vaca Muerta. Distintas compañías energéticas analizan opciones para procesar y resguardar información estratégica relacionada con la producción, las reservas y las operaciones desarrolladas en el yacimiento.
Lamelas ya había expresado reparos ante una distribuidora de Neuquén. En aquella oportunidad, sostuvo que la legislación china obliga a las empresas tecnológicas a facilitar información al Estado y advirtió que esa situación podría desalentar la llegada de capitales extranjeros.
Durante su participación en el AmCham Energy Forum, el diplomático volvió a cuestionar la seguridad de los equipos de Huawei. “Todo está controlado por el Partido Comunista chino”, afirmó. Además, recordó que Estados Unidos mantiene restricciones sobre la comercialización y el uso de dispositivos de la compañía. “¿Por qué en uno de los países más libres no se pueden usar estos dispositivos? Porque no son seguros”, señaló ante empresarios y autoridades provinciales.
La representación diplomática de China respondió a las críticas y acusó a Washington de sostener una “mentalidad de guerra fría”. También calificó las declaraciones como “calumnias sin fundamento” destinadas a limitar el crecimiento internacional de sus compañías. Beijing defendió el desempeño de Huawei en materia de ciberseguridad y destacó que la empresa asumió compromisos para impedir accesos ocultos a sus sistemas, además de someterse a auditorías externas en diferentes mercados.
El intercambio se produce mientras Argentina busca ampliar las inversiones en energía, minería e infraestructura tecnológica. En ese escenario, Vaca Muerta adquirió un valor que trasciende su capacidad productiva: la elección de los proveedores encargados de gestionar sus sistemas digitales también puede tener consecuencias geopolíticas.
Para Estados Unidos, la concentración de información energética, redes de comunicación y sistemas de control convierte al yacimiento en una infraestructura particularmente sensible. Lamelas planteó que la seguridad energética y la protección de los datos deben considerarse condiciones centrales para sostener la estabilidad del país y respaldar su desarrollo económico.
El debate vuelve a colocar la seguridad digital en el centro de la agenda energética. Mientras Washington advierte sobre los posibles riesgos de utilizar tecnología china y Beijing rechaza esas acusaciones, Argentina debe buscar un equilibrio entre la necesidad de atraer inversiones, la competencia entre proveedores y las posiciones de las principales potencias.
Vaca Muerta se convierte así en un escenario clave de una disputa global cada vez más visible: la competencia por la infraestructura tecnológica y el control de los datos considerados estratégicos.


















