El Gobierno de Javier Milei celebró las nuevas declaraciones de Donald Trump sobre Malvinas y comenzó a evaluar qué modalidad podría adoptar una eventual participación de Estados Unidos en la disputa con el Reino Unido. En la Casa Rosada consideran que el ofrecimiento del presidente norteamericano fortalece la estrategia diplomática que la Argentina desplegó durante las últimas semanas, aunque por ahora no existe una definición sobre la posibilidad de solicitar o aceptar formalmente una mediación.
Trump volvió a referirse a la cuestión Malvinas este sábado durante una visita a Irlanda. El mandatario estadounidense describió la disputa entre la Argentina y el Reino Unido como una situación que podría convertirse en un “desastre potencial” y sostuvo que, si finalmente se involucra, cree que estaría en condiciones de ayudar a resolverla.
La declaración fue recibida de manera favorable en la Casa Rosada. “Es importante”, señalaron en el Gobierno al ser consultados por el ofrecimiento, mientras que otra definición sintetizó la posición oficial: “Todo lo que sea tema Malvinas nos sirve”.
De todos modos, en el Ejecutivo remarcan que todavía no hay una decisión sobre el mecanismo que podría utilizarse ni sobre los pasos diplomáticos que debería seguir la Argentina si avanzara una participación de Washington. La posición de Buenos Aires continúa centrada en que la Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones por la soberanía, en línea con las resoluciones de Naciones Unidas.
La novedad de las declaraciones de Trump radica en que, esta vez, el presidente estadounidense planteó de manera explícita su eventual participación en una salida diplomática. Hasta ahora, Washington había emitido señales políticas favorables a revisar distintos aspectos de su posición histórica, pero no había quedado planteada con la misma claridad la posibilidad de una intervención personal del mandatario.
En la Casa Rosada también sostienen que los pronunciamientos de Trump forman parte de un proceso previo. Según explican fuentes oficiales, durante los últimos meses hubo conversaciones entre funcionarios y referentes de la administración estadounidense sobre la cuestión Malvinas, por lo que las declaraciones públicas del presidente republicano son interpretadas como parte de ese vínculo.
“Lo que viene sucediendo no es casualidad”, expresaron en ámbitos oficiales. El Gobierno ubica esos contactos dentro del alineamiento estratégico que Milei mantiene con Washington y destaca la cooperación bilateral en áreas como diplomacia, economía, tecnología, Defensa y seguridad.
Cuándo será el próximo encuentro entre Milei y Trump
La cuestión Malvinas tendrá una nueva instancia de relevancia durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. Milei y Trump tienen previsto volver a encontrarse allí, en el marco de una agenda bilateral que excederá el reclamo argentino por las islas.
Para la Casa Rosada, esa reunión podría servir para determinar hasta dónde está dispuesto a avanzar Estados Unidos. El objetivo será establecer si el ofrecimiento de Trump puede convertirse en una acción diplomática concreta o si, por el momento, funcionará como una señal política destinada a favorecer el diálogo entre Buenos Aires y Londres.
De todos modos, la estrategia del Gobierno no depende de una eventual mediación estadounidense. Milei decidió volver a llevar el reclamo por la soberanía a la Asamblea General de la ONU, suspendió el viaje que evaluaba realizar a Londres y puso en marcha un paquete de medidas destinado a elevar el costo de las actividades económicas desarrolladas en las islas sin autorización argentina.
En ese marco, el Ejecutivo prepara el envío al Congreso de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, con la que busca endurecer las sanciones vigentes y ampliar su alcance, estudia que las restricciones no queden limitadas a los hidrocarburos y alcancen también a actividades como la pesca, la minería, la ganadería, la agricultura y el turismo.
El Gobierno también reforzó su estrategia en Tierra del Fuego. Entre las medidas previstas aparece la aceleración de la Base Naval Integrada de Ushuaia, junto con el desarrollo de un sistema permanente de vigilancia del Atlántico Sur que incluya radares, telecomunicaciones e inteligencia de señales y un refuerzo de las capacidades logísticas relacionadas con la Antártida.
Además, el vínculo con Estados Unidos atraviesa buena parte de esas iniciativas. El gobierno de Milei busca profundizar la cooperación con Washington en Defensa, infraestructura estratégica, tecnología y seguridad, mientras avanza con nuevos requisitos para proveedores de infraestructura crítica y otras medidas alineadas con las prioridades de la administración Trump.
De esta manera, la principal definición pendiente para la Casa Rosada es si el alineamiento con Estados Unidos tendrá ahora un capítulo específico en la cuestión Malvinas. El Gobierno considera favorable el ofrecimiento de Trump y analiza sus alcances, pero todavía no resolvió aceptar formalmente una mediación. El encuentro entre ambos presidentes en Naciones Unidas será una de las primeras oportunidades para determinar si esa posibilidad puede traducirse en una iniciativa diplomática concreta.



















