comscore

Un hombre de 43 años cruzó a nado de Grecia a Italia en 32 horas: sin traje de neopreno, con bajas temperaturas y monitoreado por dos jueces

El nadador griego completó una hazaña inédita al recorrer 91,4 kilómetros en 31 horas y 50 minutos, enfrentando frío, oleaje y agotamiento extremo para unir ambos países sin detenerse.

El nadador griego Spyros Chrysikopoulos.
El nadador griego Spyros Chrysikopoulos. Foto: X/@pierpi13
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

El nadador griego Spyros Chrysikopoulos, de 43 años, hizo historia al cruzar a nado y sin interrupciones el canal de Otranto, entre Grecia e Italia. El deportista completó 91,4 kilómetros en 31 horas y 50 minutos, sin utilizar traje de neopreno ni tocar la embarcación de asistencia durante el desafío.

De Grecia a Italia: cómo se desarrolló la travesía a nado sin interrupciones

La travesía comenzó el 31 de agosto en el puerto de la isla de Othonoi, ubicada en el extremo occidental de Grecia. Desde allí, Chrysikopoulos se lanzó al mar bajo condiciones meteorológicas adversas y con el cuerpo cubierto de crema protectora para enfrentar las bajas temperaturas del agua.

Durante más de un día, el nadador permaneció en el mar mientras era supervisado a distancia por dos jueces oficiales, quienes se encargaron de verificar que cumpliera con las reglas establecidas para una prueba de resistencia extrema.

El nadador griego Spyros Chrysikopoulos completó 91,4 kilómetros en 31 horas y 50 minutos. Video: X/@FreshSummerWind

La alimentación y la hidratación también debieron realizarse sin contacto físico con la tripulación. Los asistentes utilizaban una vara con una pequeña cesta para acercarle plátanos, barritas energéticas y electrolitos mientras continuaba nadando.

El tramo final concluyó el 1 de septiembre, cuando alcanzó la playa de Santa Maria di Leuca, en el sur de Itaia. Allí lo esperaba su madre, quien lo recibió entre lágrimas y con una bandera griega.

“Sigue adelante”: la mentalidad detrás del reto físico extremo

El desafío estuvo marcado por el frío, el cansancio y los fuertes dolores musculares. Además, Chrysikopoulos ya había experimentado el fracaso en ese mismo recorrido: en 2024 intentó atravesar el canal de Otranto, pero debió abandonar debido al fuerte oleaje y las picaduras de medusas.

Esta vez, el agotamiento volvió a poner a prueba su determinación. “Hubo un momento en que me desanimé porque me dolía y tenía mucho frío, mucho antes de lo que esperaba”, explicó en una entrevista con el periódico griego Kathimerini.

Sin embargo, el deportista encontró una frase para sostenerse durante las horas más difíciles: “No me importaba el frío ni cuánto me doliera, me decía ‘sigue adelante’”.

Cuando finalmente divisó el faro de Santa Maria di Leuca, evitó confiarse porque todavía quedaban varios kilómetros. “Cuando vi el faro, estábamos aún a muchos kilómetros de distancia, así que intenté que no me desorientara”, explicó.

Los principales peligros de nadar a mar abierto entre ambos países

Cruzar el canal de Otranto implicó enfrentarse a múltiples riesgos propios de una travesía prolongada en mar abierto. Las bajas temperaturas representaron una amenaza constante durante una prueba que atravesó la noche y se extendió durante más de 31 horas.

El nadador griego Spyros Chrysikopoulos. Foto: X/@greekcitytimes

A esto se sumaron el cansancio extremo y los dolores musculares, que podían afectar la capacidad del nadador para mantener el ritmo y completar el recorrido. Las condiciones meteorológicas también fueron determinantes, especialmente por la posibilidad de oleaje intenso.

Otro peligro fueron las picaduras de medusas, un factor que ya había obligado a Chrysikopoulos a abandonar su intento de 2024. Además, la distancia y la duración del desafío exigieron una estrategia precisa para mantener la hidratación y la energía sin interrumpir el nado.

La hazaña se suma a una trayectoria marcada por la resistencia extrema. Chrysikopoulos posee dos récords Guinness: en 2021 recorrió 358,2 kilómetros en siete días en una piscina de 50 metros y, en julio de 2025, nadó 151 kilómetros durante 48 horas consecutivas sin dormir.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.