Por Melisa Bubica

Las tartas son unas de las recetas más fáciles de hacer y que siempre nos pueden salvar porque se resuelven en poco tiempo. Si sos de los que busca planificar las comidas, podés hacer de más y dejar guardado en el congelador. En esta oportunidad, aprovecharemos las acelgas y con pocos ingredientes obtendremos grandes resultados.
La tarta de acelga es muy rica, aunque es importante utilizar la parte tierna de las hojas. Vas a tener que tomarte el tiempo de pelarlas y lavarlas muy bien, para que no quede ningún rastro de tierra. En el caso de los tallos se le puede añadir, pero en poca cantidad y cortados en trozos bien pequeños, así quedará mejor la receta. Si nos quedan los tallos disponibles, podemos cortarlos en tiritas y empanizarlos: una buena forma de aprovechar al 100% los ingredientes en la cocina.
Esta tarta de acelga se realizará con una sola tapa, aunque puede hacerse con dos: es cuestión de gustos. A la hora de sazonar, utilizaremos un poco de pimentón para lograr que sea más sabrosa.

Por otro lado, también es válido el reemplazo por espinacas en esta receta. Solo hay que considerar que la cocción de estas hojas verdes es diferente: es corta, se llama “blanquear” y consiste en sumergir las espinacas en agua hirviendo por 3 minutos. Otro punto a tener en cuenta: debemos ser cuidadosos con el exceso de agua al momento de armar nuestra tarta de acelgas (o espinacas). En ese sentido, con la ayuda de un colador nos garantizaremos que la cantidad de agua no se convierte en un problema al momento de la cocción.
Otra forma de lograr la cocción para la tarta de acelga es con una sartén y un poco de caldo, también hay que cuidar el color y el tiempo. Así no perdemos las propiedades de estas verduras.
