Una iniciativa pionera aprovecha hasta 220 toneladas de residuos agrícolas por hectárea para fabricar textiles, bandejas para frutas y otros productos sostenibles, posicionando a este país como referente de la bioeconomía. Gracias al desarrollo tecnológico, puede incorporarse al sistema productivo y generar nuevos ingresos para las regiones agrícolas.Por: Evelyn Quinteros Rios