
Sumar antigüedades en la decoración es una tendencia que atraviesa estilos y épocas. El diseñador Tristán Domecq, referente en la materia, compartió sus claves para lograr que muebles y objetos del pasado convivan con lo contemporáneo y aporten personalidad a cada espacio.
Domecq es conocido por su habilidad para rescatar la historia de cada vivienda, restaurando molduras, suelos y vigas originales, y combinando muebles antiguos con piezas de diseño actual. Según el especialista, no hay estilo que se resista a una buena antigüedad, siempre que se elija con criterio y se integre de manera armónica.
Buscar piezas con historia y calidad
Para Domecq, la búsqueda es fundamental. Recomienda sumar antigüedades a cualquier estilo, pero advierte que la elección debe ser cuidadosa: “En una casa moderna de líneas limpias, una pieza castellana de calidad puede lucir muy elegante, pero no pondría una consola Luis XVI”. La clave está en valorar la calidad y saber cómo integrarla en el ambiente.
El diseñador sostiene que la experiencia ayuda a identificar cuándo una combinación funciona. Cuando una pieza encaja, suele haber consenso natural entre quienes la ven.

Diferenciar entre antiguo y viejo
No todo lo que tiene años merece un lugar destacado. Domecq aconseja analizar si realmente vale la pena conservar un mueble heredado, ya que restaurar un sofá desfondado puede salir más caro que comprar uno nuevo. “A veces confundimos lo antiguo con lo viejo. Hay que quedarse con las piezas que valen por su calidad, y a las que solo les tenemos cariño, darles un lugar en un rincón secundario”, explicó.
Mezclar estilos y restaurar con respeto
El experto apuesta por la mezcla de estilos: un sofá antiguo puede convivir con una mesa de centro contemporánea, y unas sillas de comedor vintage —de mediados del siglo XX— pueden renovarse con telas modernas y colores de tendencia. Así, cada mueble suma personalidad y vida nueva al ambiente.
Domecq también recomienda restaurar las antigüedades para prolongar su vida útil, pero sin borrar las huellas del tiempo. “La gracia de una pieza antigua es que se note el paso de los años. Restaurar no es dejarla como nueva, sino mantener su historia”, afirmó.
Las antigüedades que nunca pasan de moda
Entre las piezas más fáciles de integrar, Domecq destaca las cómodas y los roperos antiguos, que se adaptan a cualquier tipo de casa y estilo. Además, la artesanía suma carácter: objetos de barro, bustos o esculturas en mármol pueden convertirse en verdaderos protagonistas del interiorismo.















