
El debate entre cortinas y estores sigue vigente en el mundo de la decoración, pero los estores se consolidaron como una de las opciones preferidas en los hogares actuales. Para la interiorista Natalia Zubizarreta, la clave no está en reemplazar por costumbre, sino en evolucionar hacia soluciones que respondan a las necesidades de cada espacio.
Según Zubizarreta, los estores no solo llegaron para quedarse, sino que redefinieron la relación entre luz, arquitectura y decoración. “Las cortinas tradicionales no desaparecen, pero dejaron de ser la opción automática. Hoy se eligen cuando el proyecto lo requiere, no por inercia”, explicó la experta.
Ventajas de los estores: ligereza, funcionalidad y personalidad
La interiorista remarcó que los estores ofrecen ligereza visual y se integran en el plano vertical sin invadir metros útiles ni recargar el ambiente. Esto resulta fundamental en viviendas actuales, donde los espacios suelen ser más pequeños y se busca aprovechar cada centímetro.

Además, los estores acompañan las distribuciones modernas, permitiendo que la arquitectura respire y manteniendo la continuidad de las líneas. “No roban protagonismo, sino que acompañan”, afirmó Zubizarreta.
Otra ventaja es que los estores evitan la sensación de densidad que pueden generar las cortinas pesadas o muy fruncidas. “Transmiten orden y serenidad. Al recogerse en vertical y quedar alineados con la ventana, evitan acumulaciones de tela en los laterales”, detalló la interiorista. Esto genera una atmósfera más despejada y contemporánea, especialmente en salones pequeños, dormitorios urbanos o ambientes con muebles cerca de las ventanas.
Soluciones prácticas y adaptación a la arquitectura contemporánea
Zubizarreta destacó que los estores permiten ocultar la caja de persiana al instalarse de techo a suelo o justo por encima del hueco, logrando un acabado más pulido y arquitectónico. Esta solución resulta más eficaz que una cortina mal dimensionada, sobre todo en proyectos que buscan coherencia estética y limpieza formal.
En cuanto a la arquitectura actual, la experta señaló que los estores dialogan mejor con ventanales amplios, perfiles minimalistas y marcos discretos. “No compiten con la carpintería ni interrumpen la lectura del hueco, y permiten graduar la entrada de luz con mayor precisión”, explicó.

Tipos de estores y tendencias para 2026
La interiorista diferenció entre varios tipos de estores según el estilo y la función:
- Paqueto o compacto: confeccionados con tejido tradicional y recogidos en pliegues suaves, aportan calidez y sofisticación sin exceso de formalidad. Son ideales para salones, dormitorios o comedores.
- Plegables: incorporan varillas internas que estructuran el plegado, logrando un resultado geométrico y ordenado. Funcionan bien en ambientes contemporáneos, cocinas o despachos.
- Enrollables: evolucionaron y hoy existen opciones resinadas, decorativas o con texturas naturales. Son elegantes y discretos, especialmente en proyectos minimalistas.
Zubizarreta subrayó que la tendencia actual es que los estores no solo filtren la luz, sino que también vistan la ventana. Su nueva colección para KA International apuesta por tejidos con textura, rayas y bases tipo lino, que aportan carácter y profundidad visual sin recargar el ambiente.















