
Las toallas del baño pueden perder su suavidad y acumular malos olores con el paso del tiempo, especialmente cuando quedan húmedas durante varias horas. Para evitarlo, una experta en limpieza compartió un sencillo método de lavado que combina productos fáciles de conseguir y algunos cambios en la rutina del lavarropas.
Laura Giraldo, especialista en limpieza y creadora de contenido en redes sociales, explicó cuáles son sus recomendaciones para conseguir toallas más frescas, suaves y sin olores desagradables.

La recomendación de Laura Giraldo para quitar el mal olor y devolverle la frescura a las toallas
Uno de los primeros consejos de Giraldo consiste en lavar las toallas por separado y evitar sobrecargar el lavarropas. De esta manera, las prendas tienen mayor espacio para moverse durante el ciclo y el agua puede circular correctamente.
La experta recomienda colocar dos tacitas de bicarbonato de sodio directamente en el interior del tambor, junto con el detergente habitual.
El bicarbonato de sodio es utilizado habitualmente en tareas de limpieza doméstica y puede incorporarse al lavado siguiendo las indicaciones del producto y teniendo en cuenta las recomendaciones de cuidado de cada tejido.
Además, Giraldo aconseja prestar atención a la cantidad de detergente utilizada. Usar más producto del necesario no significa que las toallas queden más limpias, ya que los restos pueden permanecer entre las fibras.

Cómo aplicar el vinagre blanco en la rutina de lavado del lavarropas
Otro de los puntos centrales de su método es reemplazar el suavizante por vinagre blanco. La recomendación busca evitar la acumulación de residuos en las fibras de las toallas y mantener una textura agradable.
“En lugar de suavizante, utiliza vinagre blanco con gotas de aceite esencial para dar aroma”, señala.
Para incorporarlo al lavado, el vinagre blanco se coloca en el compartimento destinado al suavizante del lavarropas. En este caso, también es importante respetar las indicaciones del fabricante del electrodoméstico y utilizar una cantidad adecuada.

La especialista también recomienda elegir programas de lavado acordes al tipo de tejido y a las indicaciones de la etiqueta de cada toalla. Cuando sea posible, un lavado con agua más caliente puede ayudar a mejorar la limpieza, siempre que la prenda permita esa temperatura.
Otro punto clave es evitar llenar demasiado el tambor. Las toallas necesitan espacio para absorber agua y moverse durante el ciclo, por lo que un lavarropas excesivamente cargado puede dificultar el resultado final.
Aceite esencial: el secreto para lograr un aroma fresco y duradero en las telas
El tercer elemento de la recomendación es el aceite esencial, utilizado en pequeñas cantidades junto con el vinagre blanco para aportar aroma a las telas.
La propuesta apunta a conseguir que las toallas tengan una sensación de frescura después del lavado, sin recurrir al suavizante tradicional.

Sin embargo, es importante no excederse con la cantidad de aceite esencial. Al tratarse de un producto concentrado, conviene utilizar apenas unas gotas y comprobar previamente que sea adecuado para el uso previsto y para el tipo de tejido.
Una vez terminado el lavado, otro paso fundamental es secar completamente las toallas antes de guardarlas. Dejarlas húmedas o almacenarlas cuando todavía conservan humedad puede favorecer la aparición de olores desagradables.
¿Cada cuánto hay que lavar las toallas?
Además del método de lavado, la frecuencia también es importante. La especialista Sally Bloomfield recomienda lavar las toallas al menos una vez por semana.
La frecuencia puede variar según el uso, la humedad y las condiciones de secado, pero mantener una rutina regular ayuda a evitar que las prendas permanezcan demasiado tiempo húmedas.

En definitiva, lavar las toallas por separado, evitar sobrecargar el lavarropas, utilizar correctamente los productos y asegurarse de que queden completamente secas son algunas de las claves para mantenerlas en mejores condiciones.
Con estos simples cambios en la rutina, es posible prolongar la sensación de frescura de las toallas y mantenerlas más agradables al tacto.
















