Vistas únicas y descanso asegurado: el hotel argentino que permite dormir entre árboles en un entorno único
Permite sentirse como un pájaro con lujo, varias habitaciones y piletas infinitas sobre la vegetación. Dónde queda y cuánto sale.

El sueño de dormir en una casita entre los árboles rondó la mente infantil en cualquier época. Lo vimos en películas, los que tenían un poco de terreno en sus casas les pidieron una a los padres y los habitantes de departamentos soñaron que la frondosidad que veían desde la ventana era su refugio aéreo. Ahora, de grandes, ese sueño se puede cumplir en Iguazú. Y, como no podía ser de otra manera, se llama Entre Arboles.
De conformación boutique e instalado muy cerca del Hito Tres Fronteras, sus 14 casitas aúnan la opción de dormir en lo alto y disfrutar de la vista desde piletas infinitas.
Piletas infinitas arriba de los árboles
Respondiendo a la demanda actual que pide experiencias diferentes, personalización, bienestar, sorpresa y conexión con el entorno, surgió la idea de crear un alojamiento entre copas de árboles y troncos, sin resignar confort, diseño ni tecnología. El equipo de arquitectos que diseñó Entre Arboles se ocupó de respetar el espacio natural de un predio en el que hubo un parque de actividades para edificar esos 14 alojamientos de diferente configuración.

Están las Birdhouses, elevadas por encima de las copas, con decks y piscinas privadas que miran al infinito; las Tiny Houses adaptadas para personas con problemas de movilidad, que se ubican en la base; y Treehouses, instaladas al nivel de los troncos. Cada una ofrece diferentes dimensiones de espacio pero todas están equipadas con un confort rayano con el lujo.

Sorprende que algunas hayan sido pensadas con tres plantas: en la primera está el living, en la segunda el dormitorio y en la tercera, por encima de la vegetación, la piscina infinita que permite dominar el paisaje mientras se refresca en el sofocante clima misionero. La intención fue aprovechar los claros que había naturalmente en el terreno construir hacia lo alto, usando madera reciclada, piedras y cañas.

El resultado es un refugio urbano-natural donde el huésped puede estar cerca del centro de la ciudad, pero rodeado de verde, fauna y silencio: porque está ubicado en pleno Puerto Iguazú, en Avda. 3 Fronteras 780, a 100 m del Hito, a 25 minutos del aeropuerto y a sólo 30 de las Cataratas.
En el medio de la selva

Además estas casitas en los árboles están unidas por pasarelas de madera a un club house y al restaurante Monarca, de 360 m², que fue instalado en el antiguo mariposario del lugar, toda una rareza. Tiene capacidad para 70 comensales, con sectores cubiertos, semicubiertos y al aire libre. Su ambientación integra piedra, tacuara y vegetación nativa, así la selva se vuelve parte de la mesa a través de grandes ventanales e iluminación cálida. La carta trabaja una fusión regional (Argentina, Brasil y Paraguay) en clave gourmet.
Para el descanso, el hotel tiene un espacio que se llama Parasoles & Javé, que reúne piscina orgánica tipo estanque equipada con redes suspendidas sobre el agua a modo de hamacas paraguayas, barra de tragos y un espacio holístico con sala de masajes, sauna seco, deck para yoga o catas y Jardín de Monte.

La sustentabilidad es sin dudas el eje de esta propuesta que incluye paneles fotovoltaicos para generar energía limpia, recolección de agua de lluvia para riego y el uso de materiales locales y de bajo impacto ambiental para la construcción. Su lema es: “El verdadero lujo reside en vivir en armonía con la naturaleza” e inaugura la nueva división de hoteles Amérian denominada Singular Collection. El propietario de Entre Arboles es el ex gobernador misionero Maurice Clos y los precios parten de los $ 471.000 la doble con desayuno y estacionamiento.

















