
La Ciudad de Buenos Aires está repleta de propuestas gastronómicas, pero hay un bodegón que se destaca por su historia y su vigencia: Pippo, un clásico porteño que lleva casi 90 años conquistando a vecinos y turistas.
Ubicado en pleno centro porteño, Pippo se convirtió en un ícono de la gastronomía local, no solo por sus platos abundantes y precios accesibles, sino también por la atención cálida que ofrece desde hace décadas.

La historia del bodegón
La historia de Pippo Paraná comenzó en 1936 y, con el paso de los años, se consolidó como uno de los puntos de encuentro más emblemáticos de la ciudad. En una Buenos Aires marcada por los cafés notables, los teatros y los bodegones, supo ganarse un lugar propio, al nivel de símbolos cotidianos como la calle Corrientes.
Desde sus inicios, apostó por una fórmula simple pero efectiva: cocina casera argentina, porciones generosas y un ambiente familiar. Esa combinación hizo que por sus mesas pasaran trabajadores, artistas, músicos, deportistas y políticos, reflejando la diversidad social porteña.
Además, el restaurante logró mantenerse activo a lo largo de tres generaciones sin perder su esencia, algo poco habitual en un contexto en el que muchos bodegones históricos cerraron o cambiaron su identidad. Sus pastas y su cocina contundente se transformaron en una marca registrada, al igual que las largas sobremesas y los encuentros que muchas veces se extendían hasta la madrugada.

Más que un restaurante, Pippo es parte de la memoria gastronómica de Buenos Aires: un lugar donde tradición, identidad y buena comida se unen para contar una historia bien porteña.
Pastas y carnes en tamaño XL: estas son las especialidades de Pippo
Dentro de la extensa carta que ofrece el bodegón, se puede pedir desde pastas, minutas, carnes a la parrilla, hasta los clásicos postres argentinos:
Pastas
- Vermicellis
- Ravioles de pollo y verdura
- Ravioles de ricota
- Ñoquis de papa
- Ñoqui tricolor
- Fucciles al Huevo
- Tallarines al huevo
- Sorrentinos de jamón y mozzarella
- Lasagna carne
Parrilla
- Bife de chorizo con guarnición
- Bife de chorizo “Pippo”
- Tira de asado grande con guarnición
- Asado mediano con guarnición
- Chorizo o morcilla
- Provoleta
- Parrillada para 3, incluye papas fritas

Ensaladas
- Ensaladas hasta tres gustos
- Arroz, tomate y huevo
- Ensalada César con pollo
Minutas
- Empanada de carne
- Empanada de jamón y queso
- Milanesa de ternera con guarnición
- Papas fritas
- Puré de papas
- Polenta a la bolognesa
Postres
- Flan
- Budín de pan
- Recargo dulce de leche
- Recargo crema
- Queso y dulce
- Almendrado
- Bombón escocés

Dónde queda y cómo llegar a Pippo desde el Obelisco
El bodegón está ubicado en la calle Paraná 356, CABA. La recomendación es llegar a tiempo, ya que se suele llenar de gente y hay fila para ingresar. Cabe destacar que no se aceptan reservas.
Las líneas de colectivo que te acercan a Pippo son: 24, 102, 23, 140, 17, 26, 12 y 37. Además, se puede tomar subte: la estación Uruguay de la línea B, Sáenz Peña de la línea A, Tribunales de la línea D y Diagonal Norte de la línea C.
Pippo abre al público de martes a jueves de 12 a 00 horas, y de viernes a domingo de 12 a 01 horas. El único día que cierra son los lunes.


















