
Durante la madrugada de este lunes, Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania con misiles y drones que dejaron al menos cinco rescatistas muertos en Kharkiv, cuatro fallecidos en Kiev, decenas de heridos y graves daños en infraestructuras civiles, incluido un incendio en una de las catedrales históricas más importantes de la capital ucraniana.

Zelenski dio este balance en su cuenta de X poco antes de que empiece en la ciudad francesa de Évian la cumbre del G7, en la que el presidente ucraniano participará y tiene previsto reunirse de forma bilateral con los principales líderes europeos y con el presidente de EE.UU., Donald Trump.
“Es muy importante que haya una respuesta de los países del G7, que se reúnen ahora para su cumbre”, escribió Zelenski, que pidió más presión sobre Rusia y ayuda adicional a Ucrania en materia de defensa aérea y en especial en materia de misiles antibalísticos. De los 34 misiles balísticos lanzados por Rusia esta madrugada, Ucrania sólo pudo derribar 15.

Ataque a un emblema religioso
El presidente ucraniano dijo del ataque a la catedral de la Dormición -que forma parte del conjunto arquitectónico del monasterio de las Cuevas, cuyos orígenes se remontan, según señaló Zelenski, al siglo XI, que es “uno de los crímenes más graves perpetrados por Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha”.
Sobre el ataque contra Járkov, denunció que el Ejército ruso atacó una infraestructura industrial que volvió a ser golpeada por segunda vez minutos después cuando los equipos de rescate trabajaban en el lugar del impacto. Los cinco rescatistas muertos en Járkov perdieron la vida en este segundo ataque, según Zelenski.

El presidente ucraniano dijo además que las fuerzas rusas atacaron una estación de tren, una institución educativa y varias empresas en la ciudad de Dnipró del centro-este de Ucrania.
Zelenski recordó, como había anunciado antes la Fuerza Aérea ucraniana, que Rusia lanzó en el ataque 70 misiles de distintos tipos, 60 de los cuales dirigidos contra Kiev, y 611 drones contra el conjunto de Ucrania.
Ucrania interpreta el ataque como un mensaje de Putin al G7
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, dijo este lunes que este acto es “un mensaje” del presidente ruso, Vladímir Putin, al G7 y al Consejo Europeo, que celebran sendas cumbres esta semana.
“Putin envía un mensaje a las cumbres del G7 y del Consejo Europeo de esta semana: él apuesta por el terror en vez de por la diplomacia”, afirmó en su cuenta de X Sibiga, que, en la línea del presidente Volodímir Zelenski, pidió tanto al G7 como a los líderes europeos que respondan al líder ruso reforzando la presión sobre Moscú y redoblando la ayuda en materia de defensa aérea a Ucrania.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró tras el ataque, en el que su Ejército empleó 70 misiles y más de 600 drones, que su principal objetivo fueron instalaciones de la industria militar ucraniana.
Sibiga también llamó a Putin “el peor bárbaro del siglo XXI” y le acusó de dirigir los ataques de su Ejército contra “monumentos religiosos y culturales únicos”. El jefe de la diplomacia ucraniana citó otros edificios históricos dañados en ataques rusos durante la guerra como el Museo de Arte de Járkov o la Casa del Órgano y la Música de Cámara de Dnipró.
También en X y en su primera reacción al ataque que ha dañado la catedral de la Dormición de Kiev, el ministro ucraniano había comparado previamente a Rusia con el grupo yihadista Estado Islámico (EI), conocido entre otras cosas por destruir patrimonio histórico considerado herético.














