
Viajar al pasado sin alejarse demasiado de la ciudad es posible. En el oeste de la provincia de Buenos Aires, Mercedes funciona como punto de partida de una ruta rural cargada de historia, sabores criollos y paisajes atravesados por antiguos caminos ferroviarios.
La ciudad surgió a partir de la antigua Guardia de Luján, un asentamiento defensivo establecido durante el siglo XVIII. Su crecimiento fue constante y, en marzo de 1865, la entonces villa recibió oficialmente la categoría de ciudad.
Mercedes: pulperías, arquitectura y naturaleza
El recorrido puede comenzar en la Plaza San Martín, frente a la Basílica Catedral Nuestra Señora de las Mercedes. El templo, de estilo neogótico francés, se distingue por su torre central, su campanario y los relojes ubicados en sus caras.
Otro lugar que merece una visita es la Pulpería de Cacho Di Catarina, construida en 1830. El edificio conserva el palenque, los pisos de ladrillo, el aljibe y la tradicional bomba sapo. En 2004 fue declarado Patrimonio Histórico Municipal, convirtiéndose en uno de los grandes testigos de la vida rural mercedina.

Para completar el día se puede recorrer el Parque Municipal Independencia, un espacio de 55 hectáreas junto al río Luján, con sectores recreativos, áreas deportivas y propuestas al aire libre.
Cómo llegar: desde la Ciudad de Buenos Aires hay que tomar el Acceso Oeste, continuar por la Ruta Nacional 7 y luego incorporarse a la Ruta Nacional 5 en dirección a Mercedes. La ciudad se encuentra aproximadamente a 100 kilómetros de CABA. También existen alternativas en tren y ómnibus, aunque conviene consultar frecuencias antes de viajar.
Tomás Jofré: el pueblo gastronómico con dos nombres
A pocos kilómetros de Mercedes aparece Tomás Jofré, famoso por sus restaurantes de campo, parrillas, pastas caseras y picadas con salame quintero.
La localidad guarda una curiosidad: su nombre oficial es Jorge Born, mientras que Tomás Jofré era originalmente la denominación de la estación ferroviaria. El pueblo comenzó a formarse después de un loteo realizado en 1902 y fue bautizado Jorge Born en 1911. En 1931, la estación recibió el nombre del abogado, docente y legislador Tomás Jofré. Con los años, esa denominación se volvió más popular que la oficial.

Sus calles de tierra, casonas bajas y patios con malvones acompañan una propuesta gastronómica basada en empanadas, asado, ravioles, panes caseros y postres tradicionales.
Cómo llegar: desde CABA se debe circular por Acceso Oeste y tomar la Ruta Nacional 5. A la altura del kilómetro 91,5 hay que salir hacia el acceso que conduce al pueblo. Desde Mercedes se encuentra a unos 12 kilómetros. Para evitar esperas, se recomienda reservar restaurante antes de viajar.
Altamira: el pueblo que recuperó su estación
Altamira es uno de los rincones más tranquilos del partido de Mercedes. Su gran símbolo es la antigua estación ferroviaria, recuperada gracias al trabajo comunitario y convertida en un espacio cultural y recreativo.
En 2022, la localidad fue incorporada al programa provincial Pueblos Turísticos, destinado a impulsar el turismo comunitario en poblaciones de menos de 2.000 habitantes.

En el pueblo suelen organizarse celebraciones tradicionales, desfiles gauchos, espectáculos musicales, ferias y destrezas criollas. Su encanto está en la tranquilidad, el arbolado y la posibilidad de caminar alrededor de la estación sin el movimiento de los destinos masivos.
Cómo llegar: lo más práctico es partir desde Mercedes en vehículo y seguir las indicaciones hacia Altamira por los caminos locales. Debido a que algunos tramos rurales pueden verse afectados por las lluvias, conviene comprobar el recorrido y el estado de los accesos antes de salir.
Gowland: una localidad nacida con el ferrocarril
El origen de Gowland también está ligado al tren. El 8 de febrero de 1888, el Ferrocarril del Oeste estableció en el lugar una estación de tránsito llamada Daniel Gowland. Alrededor de las vías comenzó a desarrollarse la localidad.

Su cercanía con Agote y Goldney permite sumar nuevas postales rurales al paseo. Es un destino sencillo, apropiado para quienes disfrutan de las estaciones antiguas, las pequeñas plazas y los pueblos que todavía mantienen una escala barrial.
Cómo llegar: desde Buenos Aires se accede por la Ruta Nacional 5, mientras que desde Mercedes puede tomarse el camino que comunica el casco urbano con Gowland y Agote. Gowland se encuentra en las inmediaciones del kilómetro 92 de la ruta.
Qué comer en la ruta rural de Mercedes
La escapada no estaría completa sin probar el salame quintero, uno de los productos más representativos de Mercedes. También sobresalen las tortas fritas, las empanadas, el asado, las pastas rellenas y el tradicional durazno local.
Entre estaciones silenciosas, antiguos almacenes y parrillas encendidas, Mercedes y sus pueblos cercanos ofrecen una ruta ideal para viajar en familia, comer bien y descubrir una parte poco conocida de la historia bonaerense.



















