
Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador de San Lorenzo, en una decisión que marca un nuevo golpe deportivo para el club de Boedo y obliga a la dirigencia a iniciar la búsqueda de un nuevo técnico.
Tras la salida de Álvarez, Walter Perazzo será el técnico interino del plantel profesional hasta que los dirigentes de la entidad azulgrana definan al reemplazante definitivo para afrontar la próxima etapa de la temporada.

La decisión se produjo pocas semanas después de que el técnico había sido respaldado por la nueva estructura del fútbol profesional del club, encabezada por Perazzo, Guillermo Franco y Martín Saric, quienes habían mantenido una reunión con el entrenador para analizar el futuro del proyecto.
Sin embargo, el escenario cambió y el ciclo de Álvarez llegó a su fin, en medio de un contexto institucional y deportivo sensible para San Lorenzo, que atraviesa una etapa de reorganización tras el cambio dirigencial.
El inicio del fin
Según explicaron desde el club, Álvarez y la nueva comisión directiva, encabezada por el presidente, Marcelo Culotta, no lograron alcanzar un acuerdo respecto a la configuración de la plantilla y la planificación deportiva para la nueva etapa institucional.
El entrenador había presentado una lista de futbolistas que no habrían sido tenidos en cuenta para el inicio de la pretemporada.
Ante la imposibilidad de encontrar un punto de acuerdo, Álvarez decidió dar un paso al costado y comunicó su salida a los dirigentes.

Los jugadores llegaron este lunes al predio de entrenamiento para el regreso a la actividad y se encontraron con la ausencia del cuerpo técnico, mientras la dirigencia resolvía la continuidad inmediata del trabajo.
A fines de mayo, Culotta se impuso en las elecciones frente a la lista encabezada por Sergio Constantino, quien ejercía la presidencia interina del club.

Álvarez había asumido como entrenador a fines de marzo, tras la salida de Damián Ayude, y cerró su ciclo con 13 partidos dirigidos, con un balance de tres victorias, siete empates y tres derrotas.
Durante su breve etapa al frente del conjunto azulgrana, San Lorenzo no logró avanzar a la siguiente fase de la Copa Sudamericana, tras perder como local ante Deportivo Recoleta en la última jornada de la fase de grupos. Además, quedó eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura frente a River Plate, en una definición por penaltis.












