
Los Faraones fueron recibidos como héroes en su regreso a Egipto después de que la selección hiciera historia por alcanzar los octavos de final del Mundial 2026, pero con la frustración de haber sido eliminada por la Argentina de Messi.
Uno a uno, los jugadores y el cuerpo técnico del equipo nacional fueron bajando del avión en la ciudad de Nueva Al Alamein, ubicada en la costa mediterránea del norte de Egipto, donde miles de personas los esperaban con banderas.
En un recorrido de más de una hora en un micro descapotable, donde se agolpaban los jugadores y los seguían los aficionados por la ruta con una vista panorámica del desierto, llegaron a un hotel de 5 estrellas ubicado frente al mar, pero sin hacer ninguna declaración.
La elección de la Nueva Al Alamein como recepción se debe a que tanto Presidencia como el Gobierno egipcio se trasladaron hace algunos años a esta localidad durante el verano, alejado de la muchedumbre y persistente calor de El Cairo.
De hecho, pese a que medios egipcios indicaran que el equipo iba a ser saludado hoy por el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, la oficina de Presidencia comunicó que el mandatario los recibirá este sábado.
El seleccionador egipcio, el verdadero protagonista
Entre la gran cantidad de hinchas presentes, la foto de Salah no faltaba, aunque el verdadero protagonista fue el seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, a quien ya le renovaron su contrato para estar al frente del equipo por cuatro años más.
Su imagen en diferentes carteles lo mostraba junto con la bandera palestina, dado que Hassan enseñó un estandarte de Palestina tras vencer a Australia en los 16avos del Mundial. Luego, el técnico pidió en una conferencia de prensa que se permita vivir al pueblo palestino y calificó de inhumano no sentir el sufrimiento palestino, lo cual generó un impacto internacional.
Pero también los fans que esperaban al equipo hacían el gesto de los brazos cruzados a la altura de las muñecas, algo que el seleccionador hizo durante los minutos finales del partido eliminatorio con Argentina para alertar al colegiado sobre una conducta discriminatoria.
El árbitro, quien consideró la acción una protesta, le mostró una tarjeta amarilla. Este gesto es la señal oficial de la FIFA para activar el protocolo antidiscriminación.

Pero, hasta el momento, la FIFA no ha informado de ningún incidente racista durante la cita deportiva, ni tampoco la Federación Egipcia de Fútbol se ha expresado al respecto.










