
LeBron James terminó con la novela que mantenía en vilo a la NBA al confirmar que jugará en los Philadelphia 76ers en las próximas dos temporadas, según informó el agente del jugador a ESPN, poniendo fin a las dudas sobre el futuro del alero de 41 años.
El King percibirá 8 millones de dólares y tendrá una opción para extender su vinculación con los 76ers una tercera temporada.
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El alero, cuatro veces campeón de la NBA (2012, 2013, 2016 y 2020), era la pieza más cotizada de la agencia libre tras finalizar su contrato con Los Angeles Lakers.
El poderío de los 76ers
Su llegada a los Philadelphia 76ers ubica a la franquicia del Este como uno de los grandes candidatos a quedarse con el anillo.
Los Sixers suman a un jugador de experiencia y uno de los mejores de la historia a un equipo que ya contaba con Tyrese Maxey y Joel Embiid, y había incorporado en las últimas semanas a Jaylen Brown, consiguiendo un temibe “Big Three”.
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El conjunto de Pensilvania finalizó en séptima posición en la Conferencia Este la temporada pasada, con un balance de 45-37, pero alcanzó la segunda ronda de ‘playoffs’ tras ganar en siete partidos a los Celtics.
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Sin embargo, fueron barridos por los New York Knicks, que terminarían levantando el título.
La etapa del King en LA
LeBron James disputó 60 partidos con los Lakers en la última temporada, en los que promedió 20,9 puntos, 7,2 asistencias y 6,1 rebotes por noche.
Ante la ausencia de Luka Doncic, por lesión, en los playoffs actuó como punta de lanza del conjunto angelino, aunque no logró evitar que cayeran 4 a 0 en segunda ronda contra los Oklahoma City Thunder.
De cumplir sus dos años de contrato, James alcanzará las 25 temporadas en la NBA, extendiendo el récord histórico que ya posee.

El alero es además el máximo anotador en la historia de la competición.
Con su fichaje por los 76ers, James regresará a la Conferencia Este, donde transcurrió la mayor parte de su carrera tras ser seleccionado como el número 1 del draft de 2003 por los Cleveland Cavaliers, y fichar por los Miami Heat en 2010.

Ambos equipos habían sonado como dos de los principales candidatos a hacerse con sus servicios este verano, pero perdieron la batalla contra los 76ers.














