
Mientras Los Pumas enfrentaban a Australia en Jujuy, otro partido del rugby internacional tuvo un inesperado y violento episodio. En el encuentro entre Uruguay y Chile, correspondiente a la primera fecha del Americas Rugby Championship, se produjo una fuerte pelea entre los jugadores que terminó con los dos capitanes expulsados y duras sanciones para los involucrados.
El episodio ocurrió en el estadio CAP de Talcahuano, donde los seleccionados protagonizaron un tenso momento luego de una infracción que dejó a un jugador chileno fuera del partido.
El fuerte tackle que desató la pelea
El conflicto comenzó a los 52 minutos del partido, cuando el uruguayo Joaquín Myszka realizó un tackle sin pelota y sin utilizar los brazos sobre el chileno Emilio Shea.
El impacto provocó una fuerte lesión en la rodilla derecha de Shea, quien debió abandonar el campo de juego después de que su pierna sufriera una impresionante flexión.
Ante la infracción, el árbitro argentino Federico Longobardi decidió expulsar al jugador uruguayo. Además, convocó a los dos capitanes, Lucas Bianchi y Clemente Saavedra, para intentar controlar la situación y evitar que el conflicto pasara a mayores. Sin embargo, la tensión no disminuyó.
Las duras sanciones
Tras el escándalo, este miércoles 2 de septiembre se conoció que el uruguayo Joaquín Myszka recibió la suspensión de 13 partidos tras lesionar al chileno Emilio Shea, quien estará fuera de las canchas durante cerca de 12 meses.
Además, los capitanes expulsados, Clemente Saavedra y Lucas Bianchi, recibieron tres partidos, mientras que la resolución disciplinaria agregó una cuarta sanción para el uruguayo Ignacio Dotti, quien fue citado después del encuentro y recibió 2 encuentros de suspensión.
Insultos, empujones y golpes entre los jugadores
Luego de la expulsión de Myszka, los capitanes de ambos equipos comenzaron a discutir y el intercambio de insultos rápidamente elevó la tensión.
En medio de la discusión, un jugador uruguayo empujó al capitán chileno Clemente Saavedra y se desencadenó una pelea generalizada. La gresca tuvo empujones, agarrones, tackles, golpes de puño y hasta patadas, con distintos focos de conflicto dentro del campo de juego.
El árbitro y el resto de los jugadores intentaron separar a los protagonistas hasta que finalmente la situación pudo ser controlada.
El árbitro argentino expulsó a los dos capitanes
Una vez que los jugadores se separaron, Longobardi volvió a reunir a los dos referentes para advertirles sobre su comportamiento. El árbitro argentino les recriminó la actitud y les recordó que ya les había pedido mantener la conducta antes del comienzo del encuentro.
“Lo que ustedes dos acaban de hacer es inaceptable. Lo hablamos antes del partido; si no les puedo pedir conducta a ustedes dos, no se lo puedo pedir a nadie”.
Pese al intento de controlar la situación, el árbitro tomó una decisión drástica y expulsó a los dos capitanes, Lucas Bianchi y Clemente Saavedra. “Se van a ir los dos afuera”, les comunicó Longobardi antes de dejar al partido con una particular situación disciplinaria.

















