
El fiyiano Saimoni Vunilagi, jugador del Kyushu EP Kyuden Voltex de la Segunda división japonesa de rugby, murió a los 26 años después de haber padecido un golpe de calor severo, según informó este sábado el club nipón.
Según señaló la institución mediante un comunicado oficial, Vunilagi falleció en un hospital de Fukuoka el viernes, donde había quedado internado el pasado lunes después de presentar “síntomas compatibles con un golpe de calor severo”.
“Fue trasladado a un centro médico para recibir tratamiento, pero a pesar de los esfuerzos del equipo médico, lamentablemente falleció”, añadió el Kyushu KV, que apuntó además que “los jugadores, el cuerpo técnico y todos los miembros del equipo están devastados por esta repentina noticia”.

“Aunque Saimoni se había unido recientemente al Kyushu KV, su generosidad y su potente estilo de juego habían generado grandes expectativas sobre su contribución en la próxima temporada”, sumó el club, que también envió sus “más sentidas condolencias a su familita” y que pide que “en estos momentos de profundo dolor” “se respete la privacidad de la familia”.
Vunilagi se graduó en la Universidad Daito Bunka, fichó por el Tokio Sungoliath en 2023 y se incorporó al Kyushu Voltex el pasado mes.
Una intensa ola de calor azota Japón
Japón atraviesa una nueva etapa de calor extremo tras haber registrado el verano más caluroso de su historia el año pasado. En las últimas semanas, varias regiones del país volvieron a encender las alarmas al alcanzar temperaturas cercanas a los 40 °C, en un contexto de creciente preocupación por el impacto del clima sobre la salud de la población.
De acuerdo con la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres, unas 18.600 personas debieron ser trasladadas a hospitales por cuadros vinculados a insolación entre el 20 y el 26 de julio. De ese total, 45 murieron al llegar a los centros de salud, lo que volvió a poner en foco la gravedad de las olas de calor en el país.
Japón registra cada año alrededor de 1.300 muertes relacionadas con las altas temperaturas, una cifra que las autoridades buscan reducir a la mitad para 2030 mediante campañas de prevención, alertas tempranas y recomendaciones para evitar la exposición prolongada al calor.
El fenómeno también impactó en el mundo animal. Esta semana, una portavoz de un zoológico de Tokio informó que tres leones murieron por una presunta insolación, mientras que otros ejemplares permanecen bajo tratamiento veterinario debido a los efectos de las temperaturas extremas.
Los especialistas advierten que el cambio climático provocado por la actividad humana está aumentando la frecuencia, duración e intensidad de los episodios de calor extremo, tanto en Japón como en otras regiones del mundo. En el caso japonés, el récord histórico de temperatura se alcanzó el 5 de agosto de 2025, cuando la ciudad de Isesaki, al norte de Tokio, registró 41,8 °C.
Ante este escenario, las autoridades comenzaron a modificar el calendario de algunos eventos culturales y deportivos para reducir riesgos. Entre ellos se encuentra el World Cosplay Summit de Nagoya, que celebró su última edición de verano el pasado fin de semana, en medio de la preocupación por las condiciones climáticas cada vez más severas.
















