El presidente de LaLiga, Javier Tebas, aseguró este martes que España debería “repensar” la candidatura del Mundial de 2030, que organizará junto con Marruecos y Portugal, si el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, es reelegido en el cargo y el organismo rector del fútbol decide que el país africano albergue la gran final.
“Por lo menos hay que repensar la situación nuestra con el Mundial. Yo tengo claro, no sé si salirse o no, pero repensar todo lo que estamos haciendo en el Mundial, sí”, sentenció Tebas en declaraciones a los medios tras su intervención en la primera jornada del World Football Summit (WFS) que se celebra en La Nave en Madrid.
Para el presidente de LaLiga, Infantino “no es creíble” y para el fútbol “sería una vergüenza que continuase” al frente de la FIFA.

El conflicto por la sede de la final del Mundial 2030 y la postura de Infantino
La sede de la final del Mundial 2030 abrió una fuerte disputa entre España y Marruecos, dos de los tres organizadores principales junto con Portugal. El presidente de la Federación Marroquí, Fouzi Lekjaa, aseguró públicamente que el partido decisivo se disputará en el Gran Estadio Hassan II, actualmente en construcción cerca de Casablanca.
El futuro estadio marroquí tendría una capacidad aproximada de 115.000 espectadores y su inauguración está prevista para finales de 2027. España, en cambio, incluyó en el proyecto de candidatura al Santiago Bernabéu, en Madrid, y al Camp Nou, en Barcelona, como posibles escenarios para la final.
La Federación Española considera que el partido debería disputarse en su territorio por su infraestructura, su tradición futbolística y el peso de sus estadios. Sin embargo, sus autoridades reconocieron que no recibieron garantías. Marruecos, por su parte, presenta al Hassan II como la gran obra emblemática del Mundial y actúa públicamente como si la decisión ya estuviera tomada.

Frente a las afirmaciones marroquíes, la FIFA aclaró que todavía no existe una sede confirmada. Un portavoz del organismo reiteró que la elección “se tomará en su debido momento” y negó que se haya alcanzado un compromiso previo con alguno de los países anfitriones.
La controversia también alcanza a Infantino. The Times publicó que el dirigente habría ofrecido la final a Marruecos a cambio de respaldo político dentro del organismo, en un momento de tensión por el proyecto FIFA Forward Enterprise, que proponía abrir parte de los ingresos futuros de las competiciones a inversores privados.
La FIFA calificó esa versión como “falsa y engañosa” y sostuvo que el mandatario no realizó ninguna promesa sobre el partido decisivo, además de que mantiene una “posición formalmente neutral” y evita inclinarse públicamente por Casablanca, Madrid o Barcelona, aunque su cercanía con Marruecos alimenta las sospechas y la disputa interna.















