
El boxeo tiene sus propias reglas dentro del ring, pero también existen códigos que se mantienen fuera de las peleas. En uno de los gimnasios más históricos de Estados Unidos, la disciplina llega al punto de tener normas que pueden resultar llamativas para quienes lo visitan por primera vez.
Se trata de Gleason’s Gym, ubicado actualmente en Brooklyn, Nueva York, un lugar considerado por el propio establecimiento como el gimnasio de boxeo activo más antiguo de Estados Unidos. Abrió sus puertas en 1937 y, a lo largo de sus casi nueve décadas de historia, fue escenario de los entrenamientos de algunos de los nombres más importantes de este deporte.

Un reciente video publicado en redes sociales recorrió las instalaciones y mostró parte de las normas que rigen el funcionamiento del gimnasio. Entre ellas apareció una indicación que despertó particular curiosidad: no hablarle al boxeador mientras está entrenando.
La escena fue acompañada por las explicaciones de Delen “Blimp” Parsley, uno de los históricos entrenadores de Gleason’s, conocido simplemente como “Big Blimp” dentro del gimnasio.
La particular filosofía detrás del entrenamiento de Gleason’s Gym
En el video, Blimp muestra las reglas del lugar y explica la particular cultura que existe dentro del gimnasio. Entre las frases que llamaron la atención aparece una idea que resume el espíritu duro y disciplinado con el que se entrenó durante décadas en Gleason’s.
La indicación de no hablarle al boxeador mientras está trabajando apunta a preservar su concentración y evitar distracciones durante una actividad que exige atención permanente.
La figura de Blimp encaja con esa filosofía. Delen Parsley lleva décadas vinculado al boxeo y fue un reconocido campeón de los Golden Gloves de Nueva York antes de convertirse en entrenador. También participó en programas televisivos dedicados al entrenamiento de boxeadores amateurs y profesionales.
Su manera de entender el deporte quedó registrada en una anécdota publicada sobre Gleason’s. Cuando un alumno le preguntó por su entrenamiento, Blimp le planteó una diferencia que terminó convirtiéndose en una verdadera lección: “¿Querés aprender a pelear bien o querés convertirte en un buen boxeador?”. La pregunta apuntaba a distinguir entre aprender algunos movimientos y convertirse realmente en un boxeador.

Gleason’s Gym: 89 años de historia y 137 campeones mundiales
La particular regla adquiere otra dimensión cuando se conoce la historia del lugar donde se aplica. Gleason’s Gym fue fundado en 1937 y actualmente funciona en el barrio de Brooklyn.
Cuando Bobby Gleason, su dueño, abrió el gimnasio en 1937, la cuota era de apenas 2 dólares mensuales, pero el negocio no alcanzaba para cubrir los gastos. El fundador llegó a trabajar 10 o 12 horas por noche como taxista para poder sostenerlo, mientras pagaba un alquiler de 50 dólares mensuales.
En la actualidad, el establecimiento se presenta como el gimnasio de boxeo activo más antiguo de Estados Unidos y señala que 137 campeones mundiales entrenaron en sus instalaciones.
Su lista histórica incluye nombres como Muhammad Ali, Mike Tyson, Jake LaMotta, Roberto Durán, Joe Frazier, Larry Holmes, George Foreman, Marvin Hagler, Carlos Monzón y Roy Jones Jr., entre muchos otros.

El lugar fue además escenario de una parte importante de la historia del boxeo neoyorquino. Su ubicación fue cambiando con el paso de las décadas: nació en el Bronx, luego tuvo una etapa en Manhattan y actualmente funciona en 130 Water Street, Brooklyn, cerca del Manhattan Bridge.
Un dato curioso es que el gimnasio sobrevivió al declive del boxeo neoyorquino de los años 60. Según su propia historia, cuando cerraron otros históricos gimnasios como Stillman’s Gym y desapareció el antiguo Madison Square Garden, Gleason’s quedó como uno de los últimos grandes símbolos de la “época dorada” del boxeo de Nueva York.
También fue escenario de películas. Allí se filmaron 26 largometrajes, además de comerciales, programas de televisión y sesiones fotográficas. Entre las películas vinculadas al lugar aparecen Raging Bull y Rocky.

Un gimnasio donde la disciplina es parte de la tradición
Más allá de la norma que se volvió viral, Gleason’s conserva una cultura marcada por la separación entre quienes simplemente entrenan y quienes se preparan para competir.
Esa tradición ayuda a entender por qué una indicación aparentemente sencilla, como no distraer a un boxeador mientras trabaja, puede tener tanta importancia dentro de un gimnasio donde entrenaron generaciones enteras de campeones.
Así, una regla que para cualquier visitante puede resultar insólita termina siendo parte de una filosofía mucho más amplia: cuando alguien está dentro del ring, la concentración también forma parte del entrenamiento.
















