La noche en el estadio Monumental volvió a tener a Lionel Messi como protagonista. Aunque debió esperar hasta los 71 minutos para festejar, el capitán de la Selección Argentina encontró su premio desde el punto del penal: tomó carrera y sacó un potente zurdazo cruzado que dejó sin chances al arquero de Benín para decretar el 3 a 0 definitivo. Fue una nueva muestra de la vigencia del rosarino, que sigue ampliando una historia repleta de capítulos memorables con la camiseta albiceleste.

Más allá del gol, Messi volvió a ser el gran generador de juego del equipo de Lionel Scaloni. El primer tanto llegó gracias a una ejecución precisa desde un córner que encontró a Nicolás Otamendi ganándole a todos en el área para abrir el marcador. La sociedad entre experiencia y jerarquía permitió encaminar rápidamente un encuentro en el que Argentina dominó desde el inicio y manejó los tiempos a voluntad.
La influencia del astro argentino también quedó reflejada en la segunda conquista. Con una asistencia cargada de precisión y visión, Messi habilitó a Nico Paz para que ampliara la ventaja y confirmara una actuación colectiva de alto vuelo. El joven volante aprovechó la confianza depositada por el cuerpo técnico y respondió con una definición que encendió los aplausos de un Monumental colmado y rendido ante la calidad de sus figuras.
Sin embargo, la goleada pudo haber sido aún más amplia. Messi contó con varias oportunidades claras para aumentar su cuota goleadora, pero se encontró una y otra vez con la resistencia de los arqueros del seleccionado africano, que fueron los puntos más destacados de Benín. Entre atajadas decisivas y respuestas de gran nivel, lograron postergar el festejo del capitán argentino hasta la segunda mitad, aunque finalmente ni siquiera sus notables intervenciones pudieron evitar que el mejor futbolista del mundo sellara una nueva noche triunfal para la “Albiceleste”.
Cuál fue el último gol de Messi con la Selección Argentina en un Mundial
El último gol de Messi en un Mundial fue en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 ante Egipto, cuando a los 83 minutos, el capitán encontró una pelota cerca del punto penal y sacó una potente volea de zurda para vencer la resistencia del arquero Mostafa Shobeir, quien era una de las figuras del partido.

El grito del 2 a 2 desató la locura de los miles de hinchas argentinos presentes en el estadio y mantuvo con vida el sueño mundialista. El tanto no solo valió un agónico empate en los octavos de final del Mundial 2026, sino que volvió a poner la firma de Messi en una noche decisiva para la “Albiceleste”.
Impulsada por el envión anímico que generó la obra maestra de su capitán, Argentina fue por más en los minutos finales y encontró el premio. Ya sobre el cierre del encuentro, Enzo Fernández apareció dentro del área para conectar un certero cabezazo y sellar el 3 a 2 definitivo.

De esa manera, la Selección Argentina de Lionel Scaloni selló una clasificación tan sufrida como emocionante, en una noche que será recordada por el último gol de Messi en una Copa del Mundo y por una remontada que volvió a demostrar el espíritu competitivo de la “Scaloneta”.










