
El cierre de una empresa con años de historia debió cerrar sus dos plantas textiles, dejando a más de 120 trabajadores sin empleo en la provincia de Buenos Aires. Se trata de Will Der SA, que debió anunciar su quiebra tras la crisis económica.
Armando Anasal, uno de los socios de la firma, rompió en llanto frente a los empleados y reconoció que sentía que medio siglo de trabajo quedaba perdido. El momento fue registrado en un audio que comenzó a circular por redes sociales y grupos vinculados al sector.
Will Der SA tenía sus principales plantas en General Pacheco y Las Flores, donde producía indumentaria deportiva para reconocidas marcas internacionales. Entre ellas estuvieron Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron. La compañía llegó a emplear a más de 280 personas en sus distintas instalaciones, según los registros mencionados por Infobae.

El cierre de ambas plantas terminó afectando directamente a todos los trabajadores y la situación se produjo después de un período en el que la empresa había atravesado dificultades para sostener su actividad y encontrar nuevos negocios que permitieran mantener la producción.
Durante la reunión con los empleados, Anasal explicó entre lágrimas el impacto que tenía para él tomar la decisión después de tantos años al frente de la compañía. “Son 50 años tirados a la basura porque no pude llegar a nada”, expresó el empresario durante el encuentro.
En otro tramo del mensaje, cuestionó el rumbo político y económico del país y sostuvo que la situación de la empresa estaba vinculada con las condiciones generales en las que debía desenvolverse el sector.
El mensaje de Santiago Phelan a los trabajadores
Otro de los protagonistas del cierre fue Santiago “Tati” Phelan, exjugador y entrenador de Los Pumas y actual presidente de Will Der. El empresario también habló ante los empleados y explicó que se habían agotado distintas alternativas para intentar mantener la actividad.
Según él, intentó buscar nuevos clientes y encontrar también empresas de otros sectores que pudieran encargar productos a la fábrica, con intención de sostener parte de la producción para que las plantas dejaran de funcionar. Sin embargo, la situación se complicó.
Phelan fue contundente al referirse a las indemnizaciones y evitó realizar promesas sobre los pagos: “Se va a pagar lo que se puede pagar, puede ser todo o puede ser nada”, sostuvo en uno de los audios difundidos.
La empresa acumulaba además 11 cheques rechazados por falta de fondos, por un monto total de $24.692.653, según los registros del Banco Central citados por Infobae.

La crisis de la industria textil crece en la Argentina
El caso de Will Der aparece en un momento delicado para la industria textil argentina. De acuerdo con el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción del sector registró en mayo una caída interanual del 25,6%, mientras que la contracción acumulada entre enero y mayo llegó al 26,5%.
Otro dato que refleja la dimensión del problema es el nivel de utilización de las fábricas: las plantas textiles trabajaban al 42,2% de su capacidad instalada, unos 16 puntos por debajo del promedio de la industria manufacturera.
Para Luciano Galfione, presidente de la Fundación Pro Tejer, lo ocurrido con Will Der no representa un episodio aislado. El empresario textil afirmó que situaciones similares se multiplican en el sector y estimó que el impacto alcanza a cientos de compañías y miles de trabajadores.
El cierre de las dos plantas pone en discusión el difícil escenario que atraviesa la industria textilera a nivel nacional ante la caída de la demanda, las dificultades financieras y el impacto de las importaciones.














