
El Gobierno nacional aprobó la adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto Gasoducto San Matías. Esta obra estratégica valuada en 1.300 millones de dólares permitirá conectar la producción de gas de Vaca Muerta con la costa atlántica de Río Negro para impulsar las exportaciones de gas natural licuado (GNL).
La iniciativa contempla la construcción de un ducto que unirá la provincia de Neuquén con el Golfo San Matías, donde se desarrollará uno de los proyectos energéticos más ambiciosos de los últimos años. El gasoducto abastecerá las operaciones de Southern Energy (SESA), el consorcio integrado por Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que ya había ingresado al RIGI durante 2025.

Gasoducto San Matías, una obra fundamental para abrir exportaciones
Según informó el Ministerio de Economía, la obra será fundamental para habilitar exportaciones por aproximadamente 2.500 millones de dólares anuales y consolidar la presencia argentina en el mercado internacional de GNL, uno de los segmentos energéticos con mayor crecimiento a nivel global.
El proyecto de Southern Energy contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción de gas natural: los buques Hilli Episeyo y Esperanza. Estas plantas permitirán transformar el gas producido en Vaca Muerta en GNL para su transporte y comercialización en distintos mercados del mundo.
La capacidad total de producción alcanzará las 6 millones de toneladas anuales de GNL y las primeras exportaciones están previstas para 2027. Además, se estima que la iniciativa incrementará la producción nacional de gas en alrededor de un 20%, generando un fuerte impacto sobre toda la cadena energética.
Los socios del proyecto destacaron que Southern Energy podría generar exportaciones acumuladas por hasta 20.000 millones de dólares entre 2027 y 2035. Asimismo, durante la etapa de construcción se crearán cerca de 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos.
El plan de inversión se desarrollará en dos etapas. La primera, entre 2024 y 2031, contempla desembolsos superiores a 3.200 millones de dólares. La segunda fase, prevista entre 2032 y 2035, demandará inversiones cercanas a 2.800 millones de dólares. De esta manera, la inversión total estimada ronda los 6.000 millones de dólares, aunque los socios proyectan que durante los 20 años de vida útil del proyecto la cifra superará los 15.000 millones de dólares considerando toda la cadena de valor.

La aprobación del Gasoducto San Matías se suma al creciente volumen de proyectos presentados bajo el RIGI. De acuerdo con datos relevados por la Bolsa de Comercio de Rosario, las iniciativas registradas ya superan los 133.000 millones de dólares, con una fuerte concentración en los sectores de energía y minería. En ese contexto, Neuquén, Río Negro y San Juan lideran las inversiones previstas, consolidándose como los principales polos de desarrollo de proyectos exportadores de gran escala en la Argentina.













