El petróleo crudo se convirtió en el principal producto de exportación de Argentina y superó a la soja y al maíz por primera vez

Las ventas externas de combustibles y energía alcanzaron los US$1745 millones según datos proporcionados por el INDEC.

Vaca Muerta, petróleo, NA
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Impulsado por el crecimiento de Vaca Muerta y el contexto internacional, el petróleo crudo se convirtió en mayo en el principal producto de exportación de la Argentina, superando por primera vez a los “pesos pesados” del agro en plena temporada de cosecha gruesa. Según datos del INDEC, las ventas externas de combustibles y energía alcanzaron los US$1745 millones, sustentando un superávit comercial histórico que supera los US$3500 millones y consolidando el postergado giro del país de importador a exportador energético.

Las estadísticas del Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicadas por el INDEC revelaron una transformación radical en la matriz exportadora nacional. Durante el mes de mayo, las ventas totales al exterior marcaron un nuevo récord al alcanzar los US$9537 millones, dejando un saldo comercial positivo celebrado por el Ministerio de Economía. Lo verdaderamente disruptivo de la jornada fue la composición de la canasta: el petróleo crudo sin procesar abarcó el 12,3% del total facturado, relegando al segundo y tercer puesto al maíz (9%) y a la soja (8,8%) en los meses donde el campo históricamente domina los puertos de embarque.

Esta escalada del sector energético es el reflejo de un proceso de expansión sostenido. El rubro de Combustibles y Energía experimentó un salto del 167,1% en mayo comparado con el mismo período de 2025, acumulando una mejora interanual del 44% en los primeros cinco meses del año. Dentro de este bloque, el despacho de crudo representó US1172millones,unacifraquecuadriplicalosUS278 millones registrados en mayo del año pasado gracias a un incremento combinado del 49,9% en los precios de exportación y del 78,5% en los volúmenes enviados al exterior.

La histórica ventaja del sector petrolero sobre los commodities agrícolas durante el último mes obedeció a una serie de factores coyunturales y estructurales bien definidos:

  • Tensión geopolítica y precios: El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, junto al bloqueo temporario del estrecho de Ormuz, disparó los valores internacionales de la energía a máximos de cuatro años y obligó a las potencias a buscar proveedores alternativos fuera del Golfo Pérsico.
  • Infraestructura en marcha: El incremento de la capacidad de transporte en Vaca Muerta, con obras próximas a inaugurarse como el oleoducto VMOS que conectará Neuquén con Río Negro a fin de año, apuntala el objetivo de alcanzar una producción de 100.000 barriles en el corto plazo.
  • Otros derivados en alza: Más allá del crudo, la balanza energética se vio favorecida por subas considerables en los envíos de propano (278%), butano (87%) y naftas (32%), aunque con montos individuales inferiores a los US$100 millones.

Tras la reciente firma del acuerdo de paz en Medio Oriente, el barril de crudo retrocedió más de un 40% desde su pico de marzo, ubicándose por debajo de los US$80. No obstante, las proyecciones de los analistas de mercado locales sugieren que Vaca Muerta mantendrá intacto su atractivo global, ya que las grandes corporaciones internacionales priorizan actualmente la diversificación geográfica de sus centros de abastecimiento para blindarse ante futuras crisis logísticas internacionales.

Con un horizonte de inversiones que se encuentra respaldado por herramientas normativas como el RIGI, el sector privado estima que las exportaciones de gas y petróleo podrían romper la barrera de los US$36.000 millones para el año 2030. Desde la conducción de YPF ratificaron este optimismo, señalando que los planes de desarrollo y los proyectos de gas natural licuado (GNL) pautados para comenzar a comercializarse en 2027 son altamente rentables e inmunes a cotizaciones internacionales deprimidas, traccionados por una demanda firme de compradores europeos y asiáticos que ya reservaron cargamentos por adelantado.