
La Administración Nacional de la Seguridad Social comenzará en los próximos días con la acreditación de las jubilaciones y pensiones correspondientes a septiembre. El cronograma se organizará, como sucede habitualmente, según la terminación del Documento Nacional de Identidad de cada beneficiario.
Durante septiembre de 2026, los haberes previsionales tendrán una actualización del 2,11%, calculada a partir de la movilidad mensual. Quienes acceden al haber mínimo también recibirán el bono extraordinario de $70.000, por lo que el ingreso total previsto ascenderá a $498.633,20.
Aunque el pago se deposita automáticamente y no es necesario efectuar una inscripción para recibirlo, existen determinadas verificaciones que pueden resultar útiles. Hacerlas antes de la fecha asignada permite comprobar que la información registrada sea correcta y actuar rápidamente si aparece una diferencia.
1. Revisar el recibo de jubilación antes de la fecha de cobro
La primera comprobación recomendada consiste en ingresar a Mi ANSES y consultar el recibo correspondiente al beneficio previsional. Para acceder, el titular debe contar con su número de CUIL y la Clave de la Seguridad Social.
Dentro del comprobante se pueden observar el haber mensual, los aumentos aplicados, bonificaciones, descuentos y otras retenciones. También permite comparar la liquidación actual con la de meses anteriores.

Esta revisión es especialmente importante para quienes cobran la jubilación mínima, ya que podrán verificar si el refuerzo económico extraordinario fue incorporado correctamente. El bono de $70.000 está dirigido a los sectores de menores ingresos, mientras que quienes superan el mínimo pueden recibir un monto proporcional hasta alcanzar el límite establecido.
Si el jubilado encuentra un concepto que no reconoce, un descuento inesperado o una diferencia significativa, podrá iniciar una consulta antes de dirigirse a la entidad bancaria. Guardar o descargar una copia del recibo también puede ser útil para realizar un eventual reclamo.
2. Controlar la cuenta bancaria y los datos personales
Otro punto fundamental es verificar que los datos personales y bancarios registrados en el sistema estén actualizados. Esta comprobación resulta particularmente conveniente para los beneficiarios que solicitaron recientemente un cambio de banco, sucursal, domicilio o lugar de cobro.
Si una modificación todavía no fue procesada, el haber podría quedar disponible en la entidad anterior. Por ese motivo, es recomendable consultar el lugar de cobro antes de la fecha indicada en el calendario.
También conviene revisar el número de teléfono y la dirección de correo electrónico vinculados a la cuenta. Mantener estos datos actualizados ayuda a recuperar la clave, recibir comunicaciones y realizar gestiones digitales sin necesidad de acudir inmediatamente a una oficina.
Los cambios relacionados con el cobro deben efectuarse únicamente a través de los canales oficiales. ANSES no solicita claves, datos bancarios completos ni transferencias de dinero por teléfono, correo electrónico o mensajes de WhatsApp.
3. Comprobar la Clave de la Seguridad Social y los apoderados
La tercera revisión está relacionada con el acceso digital y la representación del beneficiario. Antes del inicio del cronograma, es aconsejable comprobar que la Clave de la Seguridad Social funcione correctamente.
Esta herramienta permite consultar recibos, fechas de pago, información personal y estado de diferentes trámites. Si la clave está bloqueada, fue olvidada o presenta inconvenientes, resolver el problema con anticipación evitará dificultades cuando sea necesario efectuar una consulta.
En el caso de jubilados y pensionados que cuentan con una persona autorizada para realizar gestiones o percibir el haber, también es importante controlar que el apoderado continúe registrado y vigente.
Una designación desactualizada podría generar inconvenientes, especialmente cuando el titular no puede trasladarse por sus propios medios. ANSES contempla diferentes trámites para jubilados y pensionados, entre ellos cambio de banco, cambio de obra social, reclamos, reajustes y gestiones vinculadas con apoderados.
¿Es obligatorio realizar estas verificaciones para cobrar?
No. El pago de la jubilación, el aumento y el bono se acredita automáticamente, siempre que el beneficio se encuentre activo y corresponda según el nivel de ingresos. No existe un trámite adicional de inscripción para recibir los montos contemplados en la liquidación de septiembre.

Las tres comprobaciones funcionan como una medida preventiva. Su objetivo es detectar datos incorrectos, problemas de acceso o modificaciones bancarias pendientes antes de la fecha de cobro.
Cuándo comienzan a cobrar los jubilados en septiembre
El calendario de septiembre de 2026 comenzará el martes 8 de septiembre para los jubilados y pensionados que no superen el haber mínimo y tengan DNI terminado en 0. Los depósitos de este grupo continuarán de manera escalonada hasta el lunes 21 de septiembre.
Por su parte, quienes perciban haberes superiores al mínimo comenzarán a cobrar el martes 22 de septiembre. El cronograma finalizará el lunes 28 para los documentos terminados en 8 y 9.
La fecha exacta puede consultarse desde Mi ANSES, en el sitio oficial del organismo o mediante la aplicación para teléfonos móviles. Antes de salir de casa, también es aconsejable verificar que el dinero esté efectivamente acreditado.
La recomendación clave antes de ir al banco
Durante los días previos al pago, los jubilados deberían ingresar únicamente a los canales oficiales y comprobar cuatro datos: monto liquidado, fecha asignada, lugar de cobro y estado de la cuenta.
Realizar este control desde el celular o una computadora puede ahorrar traslados y largas esperas. Además, permite reconocer rápidamente cualquier diferencia y contar con más tiempo para presentar una consulta.



















