
Natalia Oreiro (49) y Ricardo Mollo (69) son una de las parejas más consolidadas del ambiente artístico nacional. Se conocieron a inicios de la década del 2000 y sellaron su amor el 31 de diciembre de 2001 casándose arriba de un barco rumbo a Brasil. Fiel a su estilo, la ceremonia fue íntima y solo reservada a sus más allegados. Tiempo más tarde, en 2012, llegaría su primer y único hijo, Merlín Atahualpa, quien ya tiene 14 años.
La familia actualmente reparte su tiempo entre Argentina y Uruguay, en donde tienen dos propiedades. Una de ellas es una casa de campo ubicada en el departamento de Maldonado muy cerca de Las Cumbres en Punta Ballena.
A pesar de la reserva que tiene con su vida personal, Natalia Oreiro suele compartir momentos únicos en familia en su cuenta de Instagram. No hace tanto tiempo, la artista abrió las puertas de su vivienda y mostró con lujo de detalles cómo era la cocina.
Cómo es la cocina de la casa de campo de Natalia Oreiro
Sin dudas uno de los ambientes que más llama la atención de esta casa de campo es su cocina con un estilo bien campestre y tradicional. El espacio combina muebles de madera en colores oscuros, también estantes abiertos y alacena cerrada con un detalle auténtico: la vajilla está a la vista de quienes visiten el lugar.
Esta característica hace que el sitio sea cálido y rústico, algo así como si se estuviera en una casa vintage con toques poco minimalistas. En resumen, se trata de una cocina de estilo farmhouse con todas las letras.

Pero eso no es todo. La casa de campo de la actriz uruguaya cuenta con horno de leña y un entorno repleto de plantas y flores que le dan a la vivienda el toque natural necesario.
La huerta orgánica que Natalia Oreiro tiene en su casa
Ahora bien, Natalia Oreiro también disfruta de otro sitio espléndido de su casa de campo. La artista cuenta con una enorme huerta orgánica en donde se permite desarrollar su otra pasión: la jardinería. El espacio posee un estilo entre zen y equilibrado rodeado de coloridas especies y arbustos. También hay lugar para un inmenso gato chino de la suerte, piedras y caminos de cemento sumamente cuidados.
Más allá de la actuación: cocina, jardinería y tranquilidad, la otra cara de la vida de Natalia Oreiro
Entre los principales pasatiempos de la actriz se encuentran la cocina, el cuidado del medio ambiente y el seguimiento de una vida saludable y sustentable. Por eso, desde hace varios años, decidió dejar el barrio porteño de Palermo con el objetivo de que su hijo también pueda crecer en un ambiente conectado con la naturaleza y los animales y no esté pendiente todo el tiempo de lo que sucede en una pantalla, como suele suceder con muchos jóvenes en la actualidad.
Hace un tiempo, mencionó que Merlín solo posee un teléfono básico y no un celular inteligente. La artista reflexionó en su momento en diálogo con Infobae sobre cómo logró llegar a esta decisión. “Hay que consensuar entre las familias, si no es muy difícil. Si tiene un grupo de pertenencia que están todos muy hiperconectados, realmente es difícil porque él siente que se queda afuera. Si en su grupo más cercano lográs consensuar con las familias, es más fácil”, analizó.




















