
Este sábado 19 de septiembre organizaciones sociales y diferentes agrupaciones de izquierda acordaron concentrarse en Plaza de Mayo con el objetivo de llevar a adelante “La Marcha de la Bronca” para reclamar, según el comunicado oficial que se ha difundido, por cuestiones que tienen que ver con la situación socioeconómica que atraviesa el país: salarios que no alcanzan, un índice de inflación que no coincide en muchas ocasiones con las tarifas de servicios y precios en los supermercados, cierres de fábricas y empresas, despidos y una morosidad familiar que va en aumento (en julio llegó a un 12,9%) y que ha marcado la cifra más alta en los últimos 20 años.
No resulta casual que se haya elegido “La Marcha de la Bronca” como nombre para esta manifestación. La denominación surge de la reconocida canción compuesta por Miguel Cantilo y que interpretó con el dúo Pedro y Pablo a principios de los 70. En su letra, el tema musical de protesta se opone mayormente a la desigualdad social incrustada por esos años en la Argentina, entre otras cuestiones. Pero es importante conocer el origen esta canción, ya que el propio Cantilo aseguró que el proceso creativo comenzó cuando era apenas un adolescente.
El origen de la canción “La Marcha de la Bronca” de Miguel Cantilo
Era 1966. El dictador Juan Carlos Onganía había tomado el poder bajo lo que se denominó Revolución Libertadora y derrocó al por entonces presidente democrático Arturo Umberto Illia. La Argentina atravesaba uno de los momentos más violentos de su historia. Los jóvenes y los artistas eran protagonistas de este “ensañamiento” por parte de las autoridades de facto.

El clima social estaba cada vez caldeado con censuras al discurso y a obras culturales, prohibición de actos políticos y la obsesión por parte de las figuras militares de “adoctrinar” a los adolescentes y jóvenes universitarios en cuanto al modismo cotidiano. Desde “cortarse el pelo” hasta “no leer ciertos libros” porque podrían ser tildados de “subversivos”.
Dicen que los artistas no solo producen obras que quedarán para la posteridad, mucho antes que eso son grandes observadores de la realidad. Miguel Cantilo, nacido el 5 de noviembre de 1949, por ese entonces tenía 17 años y acudía a un colegio religioso. Según él mismo contó, era un alumno estructurado que seguía ese estilo tradicional y formal que se pregonaba en esa época.
“Me peinaba con gomina y usaba saco azul y corbata”, contó en una entrevista con La Nación en 2019. Hasta que un buen día, decidió “liberarse” de esas ataduras y forjar su propia personalidad. Y de esta manera se propuso escribir en contra de toda esa parafernalia “moralista”, pero siempre teniendo en cuenta el contexto social, es decir, su mirada, su proceso creativo estuvo más bien cargado de una análisis sociológico de la época que de una perspectiva solitaria.
Cantilo se inspiró en Bob Dylan para componer la música de “La Marcha de la Bronca”
Miguel Cantilo relató que la letra de “La Marcha de la Bronca” permaneció varios años sin música. Muchas de las temáticas que reflexiona la canción tienen que ver con la hipocresía y la “doble vara”. El músico sostuvo que logró escribir el tema porque todavía por ese tiempo había “algunos espacios artísticos y culturales” que podían evadir la censura.
Acerca de la estructura de su hit, Cantilo contó que se inspiró en Bob Dylan y más concretamente en su tema “Rainy Day Woman”, que pertenece al álbum Blonde on Blonde (1966), que combina elementos del rock y el folk rock con canciones de protesta -hay que recordar que el músico estadounidense un año antes había elegido llevar su carrera hacia una etapa más eléctrica-, algo que le sirvió al argentino para armar su propio tema contestario. Entre otras inspiraciones, mencionó a Atahualpa Yupanqui.

El éxito de la canción de Miguel Cantilo
En 1967 formó el dúo Pedro y Pablo con Jorge Durietz. Solo tres años más tarde “La Marcha de la Bronca” fue lanzada como single de lado A bajo el sello CBS. Más tarde se incluyó en el álbum Yo vivo en esta ciudad. El propio Cantilo mencionó que al principio el dúo no fue bien recibido por el público. Eran los orígenes del rock nacional contestario y no era fácil ganarse adeptos.
Sin embargo, en 1970, participaron en el Segundo Festival Musical Beat y luego de interpretar “La Marcha de la Bronca”, los presentes quedaron fascinados con la canción. Tal es así que terminaron ganando el concurso.
Letra de “La Marcha de la Bronca”
Bronca cuando ríen satisfechos
Al haber comprado sus derechos
Bronca cuando se hacen moralistas
Y entran a correr a los artistas
Bronca cuando a plena luz del día
Sacan a pasear su hipocresía
Bronca de la brava, de la mía
Bronca que se puede recitar
Para los que toman lo que es nuestro
Con el guante de disimular
Para el que maneja los piolines
De la marioneta general
Para el que ha marcado las barajas
Y recibe siempre la mejor
Con el as de espadas nos domina
Y con el de bastos entra a dar y dar y dar
¡Marcha!, un, dos...
No puedo ver
Tanta mentira organizada
Sin responder con voz ronca
Mi bronca
Mi bronca
Bronca porque matan con descaro
Pero nunca nada queda claro
Bronca porque roba el asaltante
Pero también roba el gobernante
Bronca porque está prohibido todo
Hasta lo que haré de cualquier modo
Bronca porque no se paga fianza
Si nos encarcelan la esperanza...
Bronca, bronca, bronca...
Los que mandan tienen este mundo
Repodrido y dividido en dos
Culpa de su afán de conquistarse
Por la fuerza o por la explotación
Bronca pues entonces cuando quieren que me corte el pelo sin razón
Es mejor tener el pelo libre. Que la libertad con fijador...
¡Marcha!, un, dos...
No puedo ver Tanto desastre organizado. Sin responder con voz ronca. Mi bronca. Mi bronca
Bronca sin fusiles y sin bombas. Bronca con los dos dedos en V. Bronca que también es esperanza. Marcha de la bronca y de la fe...
“La Marcha de la Bronca” hoy es un clásico indiscutido del rock nacional. De hecho, en 2004, Miguel Cantilo llevó a cabo una nueva versión del tema que incluyó las icónicas participaciones de su hermana Fabiana Cantilo, Rubén Rada, Hilda Lizarazu, León Gieco, Andrés Calamaro, Alejandro Lerner, entre otros.



















