
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) presentó una denuncia formal ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación para solicitar el retiro inmediato del mercado argentino del juguete conocido como “Squeezy Dumpling”, una figura blanda de polímero plástico con forma de gyoza que se comercializa dentro de un recipiente similar a una canasta de vaporera.
El pedido surge luego de que el producto fuera retirado del mercado en el Reino Unido por contener benceno en una concentración cuatro veces superior al límite permitido en su capa exterior: se detectaron 20 mg/kg, cuando el máximo establecido es de 5 mg/kg.

Según explicó la entidad, el benceno es una sustancia cancerígena reconocida que puede ingresar al organismo a través de la piel durante la manipulación habitual del juguete, sin que sea necesario que los niños se lo lleven a la boca.
La presentación de la CAIJ se fundamenta en las alertas emitidas por el sistema Safety Gate de la Unión Europea (SR/02073/26) y por la Oficina para la Seguridad y Normas de los Productos (OPSS) del Reino Unido (Recall 2606-0196). Además, la Cámara informó que realizó una verificación en su laboratorio y detectó que el producto comercializado en Argentina no cuenta con el Marcado de Conformidad, los datos del importador responsable ni las advertencias de seguridad en castellano.
Día del Niño: qué tener en cuenta antes de comprar un juguete
Ante la cercanía del Día del Niño, que se celebrará el domingo 16 de agosto, desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete remarcaron la importancia de revisar la información del envase antes de realizar una compra.
El presidente de la CAIJ, Dr. Matías Furió, recomendó a las familias prestar especial atención a tres elementos fundamentales que debe tener un juguete seguro y legal: los datos del importador responsable, las advertencias escritas en castellano y el Marcado de Conformidad.

“Estamos en las vísperas del Día del Niño, que tendrá lugar el domingo 16 de agosto, por lo que le pedimos a cada padre y madre que, antes de comprar cualquier juguete, miren el envase. Un juguete seguro y legal tiene que tener tres cosas: los datos del importador responsable —nombre, razón social y CUIT—, todas las advertencias escritas en castellano y el Marcado de Conformidad, que es el código QR con las siglas AR y dos tildes. Si alguno de esos tres elementos falta, no lo compren. No importa si el juguete se ve lindo, si es viral en redes o si el precio es tentador: sin esos datos, no hay nadie que responda si algo le pasa a su hijo”, señaló.
Desde la entidad insistieron en que, antes de adquirir juguetes, los consumidores deben verificar que cuenten con la identificación correspondiente y evitar productos que no tengan información clara sobre su origen o responsable comercial.



















