
Agustín Añó, el médico señalado por haber ingresado con una camioneta a la Pampa del Leoncito (San Juan), quedó en el centro de la polémica tras ser imputado por el daño ocasionado en uno de los paisajes más emblemáticos y protegidos de la provincia. Mientras la Justicia avanza con la investigación, crece el interés por conocer quién es el profesional involucrado y cuál es su trayectoria en el ámbito de la salud.
Agustín Añó: trayectoria del nefrólogo involucrado en la causa
Añó tiene 46 años y es médico nefrólogo, una especialidad enfocada en el estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de los riñones y del sistema renal.
A lo largo de su carrera ocupó cargos de relevancia en Mendoza, donde fue exsubdirector asistencial del Hospital El Carmen, dependiente de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), además de desempeñarse como responsable del Servicio de Nefrología del centro de salud.

Su perfil profesional también registra actividad en Chile. En 2024 obtuvo la certificación como especialista en Medicina Interna otorgada por la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (Conacem). Según la información difundida por Red Salud Santiago, el médico cuenta con más de 20 años de experiencia en el ejercicio de la profesión.
Además, figura en los registros de la Clínica Dávila, uno de los principales establecimientos privados de salud del país vecino, donde desarrolla tareas vinculadas a su especialidad.
Qué pasó en la Pampa del Leoncito y por qué fue imputado
El caso tomó estado público luego de que se conociera que Añó fue imputado por los daños causados en la Pampa del Leoncito, un sitio de alto valor ambiental, científico y turístico ubicado en el departamento de Calingasta.
De acuerdo con la investigación judicial, el médico ingresó con su camioneta a una zona protegida, dejando marcas sobre una superficie extremadamente sensible. Las huellas provocadas por el paso del vehículo podrían permanecer visibles durante años debido a las características del terreno.
El juez de Calingasta a cargo de la causa, Andrés Troche, confirmó que el profesional ya se presentó ante la Justicia y realizó su descargo formal. Sin embargo, el magistrado descartó que el imputado pueda ampararse en una supuesta falta de señalización o desconocimiento de las restricciones existentes en el lugar.
Según indicó, la condición de patrimonio protegido está debidamente informada mediante carteles ubicados en los distintos accesos al predio, por lo que esa línea defensiva pierde fuerza dentro del expediente.
Qué puede pasar con la investigación por daño ambiental
Mientras avanza la causa, la Toyota Hilux involucrada permanece bajo custodia de Gendarmería Nacional. Por el momento, las autoridades decidieron no retirarla del lugar para evitar agravar el daño ya generado sobre la superficie afectada.

El episodio también reavivó el debate sobre las sanciones aplicables a este tipo de hechos. Referentes vinculados a la preservación del patrimonio recordaron que en antecedentes similares las multas llegaron a rondar el millón de pesos, aunque consideran que esos montos resultan insuficientes frente a un perjuicio ambiental cuyas consecuencias pueden extenderse durante décadas.
Ahora, la Justicia espera los resultados de las pericias técnicas que realizará la Secretaría de Patrimonio de San Juan. Esos informes serán determinantes para establecer la magnitud del impacto causado en la Pampa del Leoncito y definir si el caso debe encuadrarse exclusivamente como una contravención o si existen elementos para avanzar en el ámbito de la Justicia Penal.
Con esos estudios en mano, los investigadores podrán dimensionar el alcance del daño producido en uno de los escenarios naturales más característicos de San Juan y determinar las eventuales responsabilidades del profesional imputado.


















