
Del 23 al 26 de octubre de 2026 se celebró en Malta el IV Encuentro de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) con las Mujeres de Oriente Medio y del Mediterráneo, bajo el lema “Las mujeres: un refugio seguro para una humanidad en dificultad”.
El encuentro reunió a 92 participantes de 34 países y regiones del mundo, con el propósito de compartir experiencias, fortalecer vínculos de solidaridad y reflexionar sobre el papel fundamental de las mujeres en la promoción de la dignidad humana, la reconciliación y la construcción de la paz.
En representación de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina participaron su presidenta, Dra. Ayelén Tomasini, y Sandra Barrionuevo, presidenta de la Subcomisión de Mujeres y Juventudes.
Durante las jornadas se abordaron los desafíos que enfrentan las mujeres en contextos de conflicto y vulnerabilidad, destacando su compromiso cotidiano con el sostenimiento de las familias, el fortalecimiento de las comunidades y la construcción de espacios de encuentro y esperanza.
Los intercambios pusieron de relieve la importancia de escuchar las experiencias de las mujeres, reconocer su liderazgo y promover acciones concretas que contribuyan a la paz y la reconciliación en sus comunidades.
Desde la Comisión Nacional de Justicia y Paz expresaron su agradecimiento a la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC), a su presidenta general, Mónica Santamarina, y a las autoridades organizadoras por la convocatoria y la oportunidad de participar de este valioso espacio de intercambio internacional.
En continuidad con las reflexiones compartidas durante el encuentro, la comisión se prepara para dirigir una carta al papa León XIV, con el propósito de hacerle llegar las experiencias y los compromisos surgidos de estas jornadas, reafirmando la importancia de la participación de las mujeres en la construcción de la paz.
Esta experiencia renueva el compromiso de seguir promoviendo el diálogo, la solidaridad y el protagonismo de las mujeres en la construcción de una sociedad más justa y fraterna.
En sintonía con el llamado del papa León XIV a construir una paz desarmada y desarmante, se reafirma la importancia de transformar las palabras en acciones concretas al servicio de nuestras comunidades.
















