
Cuando Albert Pierrepoint decidió convertirse en verdugo, su familia no se opuso ni por un solo segundo. El oficio de ejecutor ya era bien conocido tanto por su tío como por su padre, Henry Albert Pierrepoint. Ambos habían trabajado como encargados de llevar a cabo las penas de muerte de diversos condenados entre 1901 y 1946.
Aunque Pierrepoint superó a sus antecesores y estuvo al mando de un total de más de 435 ejecuciones. Nació el 30 de septiembre de 1905 en Clayton, ciudad ubicada dentro del condado de West Yorkshire, al norte de Londres, Inglaterra. Él mismo manifestó que desde muy pequeño quiso convertirse en verdugo, es decir, en aquella persona que implementa los procedimientos de ejecución de individuos condenados a muerte.
Formó parte de casos judiciales vinculados a la Segunda Guerra Mundial y de crímenes de los más controvertidos de Gran Bretaña. Ejerció su función como verdugo hasta 1987 casi una década antes que el país europeo decidiera por ley abolir completamente la pena capital.
Quién fue Albert Pierrepoint y cómo inició su carrera como verdugo en 1941
Después de terminar sus estudios secundarios, si bien Albert Pierrepoint sabía que quería convertirse en verdugo, comenzó a trabajar en distintos oficios con el objetivo de poder mantenerse. No fue sino hasta 1932, a los 27 años, que tuvo la oportunidad de concurrir al Ministerio del Interior para formarse como ejecutor.
Así, en poco tiempo, ingresó a la lista oficial de estos “profesionales”. Al principio, debido a que no tenía experiencia en ejecuciones, auspició de asistente de su tío Thomas William Pierrepoint. Su primera tarea tuvo lugar en Dublín, Irlanda. En la tarde del 29 de diciembre de 1932, Albert viajó con su tío a la cárcel de Mountjoy para llevar a cabo la pena de muerte de un delincuente identificado como Patrick McDermott.
A partir de entonces, Pierrepoint continuó ganando experiencia como verdugo. Al año siguiente, de hecho, realizó la primera ejecución en la prisión de Walton, en Liverpool y así vendrían decenas de ejecuciones más que se irían enlistando en su carrera. Y no pasó demasiado tiempo para que se transformara en el ejecutor principal del sistema británico después de que su padre y tío se retiraran definitivamente.
El 17 de octubre de 1941 realizaría su primera ejecución como verdugo principal. La pena de muerte ocurrió en la prisión de Pentonville, en Londres, y el condenado fue Antonio “Babe” Mancini, el dueño de una discoteca nocturna.

El método de la horca: la técnica que perfeccionó Albert Pierrepoint
El verdugo dejó una importante marca el sistema de ejecución británica, entre varias cuestiones, por su particular metodología para provocar la muerte a través de la horca. Es que Pierrepoint implementó diversas mejores para la “técnica de la caída libre”.
En su autobiografía, el ejecutor comentó que antes de llevar a cabo la ejecución debía pasar un detallado proceso de preparación que incluía conocer la contextura, la altura y el peso del condenado; la longitud de la cuerda de la horca y la disposición del patíbulo.
Pierrepoint aseguraba que su afilado método permitía “obtener una muerte instantánea del condenado”. Para conseguir tal precisión, el hombre se capacitó por meses en prisión de Pentonville. Quienes lo conocieron sostuvieron que practicaba una y otra vez con un maniquí con el objetivo de que la caída fuera perfecta y medida.
Los registros históricos: más de 400 casos donde intervino Pierrepoint
Pierrepoint ejerció como verdugo oficial británico entre 1932 y 1987. Es decir que durante su trayectoria le tocó estar al mando de penas de muerte de condenados por crímenes de lesa humanidad ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial.
De hecho, en 1945 viajó a Alemania, más precisamente a la prisión de Hamelín para efectuar las penas de muerte de gran parte del personal del campo de concentración de Bergen-Belsen.
Más tarde, se encargaría de las ejecuciones de:
- Josef Kramer alias “Bestia de Belsen”, jefe del campo de ese concentración,
- Irma Gress, guardia de la SS.
- William Joyce, propagandista nazi, cuya ejecución fue llevada a cabo en Inglaterra, en la prisión de Wandsworth.
De acuerdo a datos del Capital Punishment de Reino Unido, Pierrepoint habría efectuado en Alemania al menos unas 200 penas de muerte.
Tras regresar a Inglaterra, Pierrepoint estuvo a cargo de numerosas ejecuciones, incluso, estuvo al mando de la última pena de muerte a una mujer en julio de 1955. Se trató de Ruth Ellis, una joven de 28 años condenado por asesinar de un disparo a su pareja a la salida de un club londinense.

la ejecución de Ellis estuvo cargada de controversia, puesto se realizaron campañas para evitar la pena capital de la mujer, ya que si bien ella había reconocido su intención de matar a su novio, durante el juicio, salieron a luz los episodios de violencia de género del que había sido víctima por parte del hombre.
La polémica que suscitó alrededor del caso obligó a Pierrepoint a abandonar su función como verdugo para siempre. ¿Qué hizo después? Para sorpresa de muchos, el hombre empezó a administrar bares en distintos puntos de Inglaterra junto a su mujer Anne. Lo hizo hasta el día de su muerte el 10 de julio de 1992.




















