La iglesia porteña que fue hospital en las Invasiones Inglesas cumple 300 años y esconde más de 100 murales

La Parroquia San Miguel Arcángel, en San Nicolás, cumple 300 años: asistió heridos de las Invasiones Inglesas, fue hospital, orfanato y guarda más de 100 murales históricos.

Parroquia San Miguel Arcángel 
Bartolomé Mitre 896
Parroquia San Miguel Arcángel Bartolomé Mitre 896 Foto: Wikipedia
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En pleno centro porteño, donde miles de personas pasan todos los días sin detenerse, hay una esquina que guarda casi tres siglos de historia argentina. Se trata de la Parroquia San Miguel Arcángel, ubicada en Bartolomé Mitre y Suipacha, en el barrio de San Nicolás, un templo que se prepara para celebrar sus 300 años y que fue mucho más que una iglesia: funcionó como espacio de asistencia social, hospital, cementerio para pobres, colegio de niñas, orfanato y hasta lugar de atención para soldados heridos durante las Invasiones Inglesas.

Una iglesia que nació para asistir a los más pobres

La historia de San Miguel Arcángel se remonta a 1727, cuando Juan Guillermo González y Aragón impulsó la creación de la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo, una institución pensada para asistir a enfermos, pobres y personas sin recursos en una Buenos Aires todavía colonial. Según la cronología parroquial, el obispo Pedro Fajardo aprobó la Hermandad el 3 de marzo de 1727, mientras que el Cabildo autorizó su funcionamiento el 13 de marzo de ese mismo año.

La iglesia de Buenos Aires que fue hospital en las Invasiones Inglesas cumple 300 años
Parroquia San Miguel Arcángel Bartolomé Mitre 896 Foto: Instagram @imagenesenlahistoria

Aquel origen solidario marcó para siempre la identidad del lugar. En tiempos en los que las epidemias golpeaban fuerte a la ciudad, la Hermandad comenzó a cumplir una función clave: asistir a quienes no tenían acceso a cuidados ni sepultura digna. De hecho, la historia del templo está ligada a la atención de enfermos durante una epidemia de tifus y a la creación de espacios destinados a los sectores más vulnerables de la sociedad porteña.

El rincón porteño que recibió heridos de las Invasiones Inglesas

Uno de los capítulos más impactantes de esta iglesia ocurrió durante las Invasiones Inglesas, entre 1806 y 1807, cuando Buenos Aires se convirtió en escenario de combates decisivos. De acuerdo con los registros difundidos por la parroquia y relevamientos históricos, el predio estuvo vinculado a la asistencia de soldados heridos y a instituciones sanitarias de la época.

Parroquia San Miguel Arcángel 
Bartolomé Mitre 896
Parroquia San Miguel Arcángel Bartolomé Mitre 896 Foto: Instagram @imagenesenlahistoria

La ubicación no era menor. La actual zona de San Nicolás formaba parte del corazón político, religioso y social de la ciudad colonial. Argentina.gob.ar señala que frente al atrio de la Iglesia de San Miguel se libró un combate durante la Segunda Invasión Inglesa y recuerda que la Hermandad tuvo una obra destacada de caridad y asistencia a enfermos.

De hospital y orfanato a Monumento Histórico Nacional

Antes de convertirse en una de las postales religiosas más singulares del centro porteño, el lugar tuvo múltiples funciones. Allí funcionaron un cementerio de pobres y ajusticiados, un hospital de pobres, un asilo y colegio de niñas huérfanas y el antecedente de un hospital de mujeres. La cronología oficial de la parroquia registra que en 1741 se creó un hospital con 12 camas y que en 1755 se impulsó el asilo y colegio de huérfanas.

La Parroquia San Miguel Arcángel, en San Nicolás, cumple 300 años
Parroquia San Miguel Arcángel Bartolomé Mitre 896 Foto: Instagram @imagenesenlahistoria

Ese valor histórico fue reconocido por el Estado nacional. Mediante el Decreto 2088 de 1983, la Iglesia de San Miguel fue declarada Monumento Histórico Nacional. La norma destacó su arquitectura colonial, su obra social, sus atributos interiores y su vínculo con figuras de la historia argentina como Manuel Belgrano y Juan José Castelli.

Augusto Ferrari, el artista que transformó la iglesia en una joya visual

La imagen actual del templo se explica por una intervención clave: la de Augusto Ferrari, arquitecto, pintor y fotógrafo italiano que reformó la iglesia entre 1917 y 1922. Su trabajo modificó la fachada y renovó el interior con una decoración monumental que combina arte religioso, recursos escenográficos y una estética neorrenacentista con impronta personal.

Una iglesia que nació para asistir a los más pobres
Parroquia San Miguel Arcángel Bartolomé Mitre 896 Foto: Instagram @imagenesenlahistoria

En el interior, la iglesia conserva un conjunto excepcional de pinturas. Mientras distintas crónicas mencionan más de 100 obras, la Fundación Augusto y León Ferrari precisa que la decoración interior incluye 120 cuadros. Entre las escenas más destacadas aparecen versiones de La Última Cena, las Bodas de Caná y representaciones vinculadas a la Eucaristía y a San Miguel.

Una fachada con mosaicos, vitrales y secretos históricos

La fachada de San Miguel Arcángel también concentra detalles únicos. Según el sitio del Gobierno porteño, entre 1912 y 1918 el templo adquirió características eclécticas neorrenacentistas, con columnas corintias, mosaicos de fondo dorado y una imagen de San Miguel en el centro. Además, conserva elementos de distintas etapas, como su torre, la antigua cúpula hexagonal y vitrales de fines del siglo XIX.

Otro dato llamativo es que, según la información oficial de la Ciudad de Buenos Aires, en 1913 se casó allí el célebre bailarín y coreógrafo ruso Vaslav Nijinsky, una de las figuras más influyentes de la danza del siglo XX. Ese episodio suma una capa inesperada a la historia de un templo atravesado por la religión, la asistencia social, la política, el arte y la cultura universal.

El incendio de 1955 y una reapertura marcada por Jorge Bergoglio

La iglesia también atravesó momentos dramáticos. En junio de 1955, tras el Bombardeo de Plaza de Mayo, varios templos del centro porteño fueron atacados e incendiados. San Miguel Arcángel sufrió daños severos en su mobiliario y en parte de las pinturas realizadas por Augusto Ferrari. Años después, el propio artista participó en tareas de recuperación del templo.

Décadas más tarde, el deterioro edilicio volvió a poner en riesgo al monumento. En 2000, cuando Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires, se dispuso el cierre total del templo por problemas estructurales y humedad. La iglesia permaneció años cerrada y reabrió en 2008, luego de obras de consolidación, con una misa encabezada por el propio Bergoglio, quien tiempo después se convertiría en el papa Francisco.

Restauración rumbo a los 300 años

De cara a su aniversario, la Parroquia San Miguel Arcángel encara una nueva etapa de restauración. Los trabajos apuntan a recuperar la fachada, limpiar superficies, reparar grietas, intervenir ornamentos y estudiar materiales originales para respetar colores, texturas y técnicas históricas. También se prevén tareas delicadas sobre mosaicos, piezas decorativas y la figura de San Miguel ubicada sobre el ingreso principal.

Así, la iglesia que alguna vez recibió a pobres, enfermos, huérfanas y soldados heridos vuelve a ocupar un lugar central en la memoria de Buenos Aires. A simple vista puede parecer una fachada más entre edificios del microcentro, pero detrás de sus puertas conviven 300 años de historia, más de 100 murales, heridas de guerra, rastros coloniales y una de las historias patrimoniales más sorprendentes de la Ciudad.

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