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Está en Recoleta, funciona como hotel de lujo y esconde los salones donde comenzó la Revolución de Mayo

Frente a una de las plazas más elegantes de Buenos Aires, un moderno hotel conserva parte de la residencia en la que Manuel Belgrano, Mariano Moreno y otros patriotas debatieron cómo terminar con el poder del virrey Cisneros.

El hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo
El hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo Foto: Instagram @palladiohotelba
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A simple vista, parece uno de los tantos hoteles sofisticados que se levantan sobre la tradicional avenida Callao. Tiene habitaciones elegantes, gastronomía de alta gama y espacios destinados al descanso. Sin embargo, detrás de su moderna fachada se esconde una historia que cambió para siempre el destino del país.

En el lugar donde funciona actualmente el Palladio Hotel Buenos Aires MGallery, ubicado en Callao 924, estuvieron los terrenos vinculados con Nicolás Rodríguez Peña, comerciante, político y una de las figuras que ayudaron a impulsar la Revolución de Mayo.

Allí se realizaron reuniones clandestinas en las que participaron varios de los hombres que, pocos días más tarde, desafiarían la autoridad del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros.

Lo extraordinario es que el pasado no desapareció por completo. Dentro del hotel todavía sobreviven salones, pisos de madera, paneles de roble y piezas decorativas que recuerdan las diferentes etapas de la propiedad.

La quinta secreta donde se reunían los patriotas

A comienzos del siglo XIX, la zona estaba alejada del centro político de Buenos Aires. La ciudad colonial era mucho más pequeña y se organizaba alrededor de la actual Plaza de Mayo.

Los alrededores de la quinta de Rodríguez Peña ofrecían, por lo tanto, la privacidad necesaria para realizar encuentros reservados y evitar las miradas de las autoridades españolas.

El hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo
En sus salones se debatió la caída del virrey Cisneros Foto: Instagram @palladiohotelba

Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Juan José Castelli, Cornelio Saavedra, Juan José Paso e Hipólito Vieytes estuvieron vinculados con aquellas discusiones políticas. El objetivo era analizar la crisis de poder abierta en España y determinar qué posición debía adoptar Buenos Aires.

El hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo
La finca abarcaba la actual plaza Rodríguez Peña Foto: AGN

Nicolás Rodríguez Peña no era un simple anfitrión. Había participado en la defensa de la ciudad durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, poseía una importante fortuna y mantenía una sociedad comercial con Vieytes.

La famosa jabonería de Vieytes y Rodríguez Peña también fue utilizada como un punto de reunión de los grupos revolucionarios. Ambos espacios permitieron que las ideas circularan antes de salir definitivamente a las calles.

La noche que puso en marcha la Revolución de Mayo

El 18 de mayo de 1810 comenzaron a difundirse oficialmente las noticias sobre la caída de las autoridades españolas que gobernaban en nombre del rey Fernando VII.

Los sectores revolucionarios aceleraron entonces sus encuentros. La residencia de Rodríguez Peña y la jabonería de Vieytes se transformaron en lugares estratégicos para organizar los próximos movimientos.

El hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo
Discusiones en 1810 Foto: Wikipedia

De esas conversaciones surgió la presión para que Cisneros aceptara la realización de un Cabildo Abierto, finalmente convocado para el 22 de mayo. Durante aquella jornada se discutió si el virrey debía continuar en el poder.

El Cabildo intentó formar una junta presidida por el propio Cisneros, pero la resistencia de los criollos frustró la maniobra. Las horas posteriores estuvieron cargadas de tensión e incertidumbre.

Según distintas reconstrucciones históricas, la quinta volvió a recibir a los revolucionarios durante la crisis del 24 de mayo. Una tradición basada en las memorias de Tomás Guido presenta a Belgrano agotado por las vigilias, aunque decidido a actuar si Cisneros no abandonaba definitivamente el gobierno.

El hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo
Fotos del interior del hotel Foto: Instagram @palladiohotelba

Finalmente, el 25 de mayo quedó constituida la Primera Junta, presidida por Cornelio Saavedra. Mariano Moreno y Juan José Paso fueron designados secretarios. Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Manuel Alberti, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu y Juan Larrea ocuparon los cargos de vocales.

La independencia todavía no había sido declarada. La ruptura formal con España llegaría seis años después, el 9 de julio de 1816, durante el Congreso de Tucumán.

De residencia histórica a hotel de lujo

La antigua quinta colonial no llegó intacta hasta nuestros días. Con el crecimiento de Buenos Aires, el lugar atravesó importantes transformaciones arquitectónicas.

Décadas más tarde, el terreno quedó asociado con una residencia de inspiración francesa. En aquella época, las familias adineradas porteñas buscaban reproducir modelos europeos mediante escaleras de mármol, vitrales, chimeneas, techos altos y salones revestidos en madera.

El edificio relacionado con el actual hotel fue intervenido por el arquitecto francés Luis Marin, quien aplicó elementos típicos de los petit hôtels europeos. En su interior se destacaban las boiseries de roble talladas a mano, los pisos nobles y una característica mansarda.

Cuando se desarrolló el proyecto moderno, determinados sectores fueron restaurados e integrados a la nueva construcción.

Los salones que todavía conservan el secreto

Entre los mayores atractivos del Palladio aparecen los salones Rodríguez Peña y Pizzurno, donde aún pueden observarse paneles de madera, pisos restaurados y elementos decorativos vinculados con el pasado del inmueble.

También se conserva una antigua escultura florentina de bronce, que representa a un niño dormido sobre una silla y funciona como uno de los símbolos históricos del establecimiento.

Actualmente, estos ambientes reciben reuniones, cenas, celebraciones y eventos. El contraste resulta inevitable: donde hoy se desarrollan encuentros sociales, alguna vez se discutieron las estrategias que terminaron con el poder del virrey.

La plaza que mantiene viva la memoria

Frente al hotel se encuentra la plaza Rodríguez Peña, delimitada por la avenida Callao y las calles Paraguay y Marcelo T. de Alvear.

En 1910, durante las celebraciones por el Centenario de la Revolución de Mayo, se inauguró allí un monumento dedicado a Nicolás Rodríguez Peña, realizado por el escultor alemán Gustav Heinrich Eberlein.

Quien ingresa hoy al hotel puede hacerlo buscando descanso, gastronomía o una experiencia sofisticada. Sin embargo, detrás del lujo permanece una certeza cautivante: en ese mismo lugar, hace más de dos siglos, un grupo de patriotas se reunió en secreto para discutir el futuro del territorio.

Buenos Aires conserva numerosos edificios históricos, pero pocos tienen una conexión tan intensa con los días que transformaron el Río de la Plata. En Callao al 900, el lujo no borró la memoria: la convirtió en una experiencia que todavía puede recorrerse.

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